El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha asegurado hoy que, cuando el PP gobierne en la región a partir del próximo mes de mayo, se reducirá la carga impositiva a las empresas que quieran instalarse en nuestra tierra y se crearán las condiciones necesarias para que podamos competir en igualdad de condiciones con las comunidades autónomas limítrofes.

Núñez se compromete a rebajar la presión fiscal a las empresas y a simplificar la burocracia  para que Castilla-La Mancha pueda competir en igualdad de condiciones con otras regiones
Celebra que el Partido Popular está inaugurando cada semana una nueva sede y señala que son nuevos espacios de cercanía con los ciudadanos “porque nuestra prioridad es preocuparnos de lo que les preocupa y escuchar sus ideas y propuestas para mejorar cada municipio, cada provincia y nuestra región”

Así lo ha asegurado en la inauguración de la nueva sede del PP de Azuqueca de Henares (Guadalajara), en la que ha señalado que inaugurar todas las semanas nuevas instalaciones “es una buena señal”, ya que el Partido Popular habilita continuamente nuevos espacios de cercanía con los ciudadanos “porque nuestra prioridad es preocuparnos de lo que les preocupa y escuchar sus ideas y propuestas para mejorar cada municipio, cada provincia y nuestra región”.

El presidente regional del PP ha señalado, también, que, fruto del diálogo con sindicatos, empresarios y con representantes del tejido económico de Castilla-La Mancha, se ha elaborado una serie de propuestas para favorecer el crecimiento económico de la región y la implantación de nuevas empresas en nuestro territorio que generen riqueza y empleo.

En este sentido, ha insistido en la necesidad de rebajar la presión fiscal para atraer empresas “porque queremos ser más competitivos” frente a otras comunidades autónomas, como Madrid.

Por otro lado, el presidente regional ha apuntado que el PP apuesta, también, por aplicar una estrategia de simplificación burocrática en las administraciones para que la instalación de empresa requiera menos papeleo y sea mucho más sencilla.

Está convencido Núñez de que, así, con la rebaja de la presión fiscal a las empresas vinculadas con la industria y con una administración más ágil, “Castilla-La Mancha será mucho más atractiva y competitiva y aprovecharemos mucho mejor nuestra localización geoestratégica para fortalecernos, mejorar la economía de Castilla-La Mancha y del conjunto de España”.