La Policía Local de Cuenca ha llevado a cabo durante esta semana una serie de intervenciones que han finalizado con la inmovilización de varios Vehículos de Movilidad Personal (VMP). Los agentes han detectado una amplia variedad de infracciones cometidas por los usuarios de estos patinetes eléctricos en las calles de la capital, lo que ha derivado en sanciones económicas y la retirada de la vía pública de varios aparatos.

Tras las comprobaciones pertinentes, los efectivos policiales han identificado irregularidades tanto en el comportamiento de los conductores como en las características técnicas de los vehículos. Las conductas infractoras al volante han incluido:
Conducción utilizando el teléfono móvil con la mano.
Uso de auriculares durante los trayectos.
Circulación indebida por las aceras.
Manejo de los vehículos por parte de menores de 16 años.
En el apartado técnico y administrativo, la Policía Local ha localizado patinetes sin el marcado CE obligatorio, sin matrícula reglamentaria, no inscritos en la Dirección General de Tráfico (DGT) y carentes de seguro obligatorio. También se han sancionado deficiencias de diseño, como la falta de sistema de estabilización en aparcamiento (pata de cabra) o no cumplir con la velocidad mínima exigida de 6 km/h.
Los agentes han puesto especial foco en aquellos vehículos que aparentan ser patinetes pero superan ampliamente los límites legales de un VMP. Durante los controles se detectaron modelos capaces de alcanzar entre 35 y 45 km/h, unas características técnicas que los clasifican legalmente como ciclomotores (categoría L1e-B). Desde el cuerpo de seguridad recuerdan que circular con un vehículo que carece de la autorización administrativa correspondiente conlleva una sanción de 500 euros, según estipula el Reglamento General de Vehículos.
Evolución de la normativa y control en Cuenca
Esta actuación de la Policía Local se enmarca en el endurecimiento progresivo de los controles sobre la movilidad personal en la capital. Tal y como ha documentado Liberal de Castilla en los últimos meses, el control sobre los VMP se ha convertido en una prioridad para las autoridades locales tras la entrada en vigor de las nuevas normativas de la DGT, que exigen certificados de homologación para los nuevos patinetes comercializados.
La evolución de estas intervenciones refleja un cambio de ciclo en Cuenca: se ha pasado de las campañas puramente informativas sobre el uso del casco o las zonas de paso, a la inmovilización directa y la sanción económica estricta. Este seguimiento busca resolver los problemas de convivencia en las zonas peatonales de la ciudad y retirar de la circulación aquellos vehículos que, por su potencia o falta de registro, suponen un riesgo directo para la seguridad vial de los conquenses.

