Foto reunión Merino - 030916La diputada popular y portavoz de Agricultura del Grupo Parlamentario Popular en las Cortes de Castilla-La Mancha, Lola Merino, ha asegurado que Page “condena a la ruina a 37 municipios de la región afectados por el plan de gestión de las zonas ZEPA”.

Así lo ha podido constatar junto a la diputada popular María Roldán en el transcurso de una reunión celebrada en el municipio toledano de Lillo con una veintena de presidentes de cooperativas castellano-manchegas que les trasladaron la gran preocupación e indefensión que sienten ante el borrador del Plan de Gestión de Zonas de Especial Protección para las Aves Esteparias (ZEPAS) de Ambientes Agrarios de Castilla-La Mancha, diseñado recientemente por el Gobierno de García-Page.

Los asistentes a la reunión pusieron sobre la mesa la inmensa preocupación que impera entre los vecinos de los 37 pueblos de la región por las graves consecuencias que las limitaciones contenidas en el plan de gestión pueden tener en su forma de vida.

Según Merino, este Plan de Gestión de las zonas ZEPA publicado por la Consejería de Agricultura repercutirá gravemente sobre las prácticas en las explotaciones agrícolas, ganaderas y cinegéticas, así como en las inversiones industriales y urbanísticas.

Además, la diputada regional ha denunciado las formas del Gobierno de Page que, “presionado por sus socios de gobierno, pretende establecer restricciones muy duras a las actividades económicas que se desarrollan tradicionalmente en estas zonas rurales sin haber realizado un estudio previo de su compatibilidad y afección al medio rural e ignorando el factor humano y profesional en todo el documento”.

Aunque de momento solo se conoce un primer borrador del citado plan de gestión -que será debatido el próximo lunes en el Consejo Regional de Medio Ambiente- los vecinos de los 37 municipios de las provincias de Toledo, Ciudad Real y Cuenca están alarmados porque contendrá limitaciones muy duras para las actividades que tradicionalmente se vienen desarrollando en el medio rural, lo que supondrá la pérdida de población, de riqueza, empleo, de productividad agraria y por tanto, de oportunidades de desarrollo de estas zonas.

Según ha explicado Merino, la reducción de la densidad de plantación de cultivos leñosos, las limitaciones de la realización de prácticas tradicionales de laboreo, la ampliación de las vedas de caza o la prohibición de los cultivos como el viñedo en espaldera o el olivar intensivo castigarán de forma explícita las posibilidades socioeconómicas de los vecinos de estas localidades que viven de la agricultura, la ganadería, la caza y de la industria agroalimentaria.

Está convencida la diputada regional de que el Gobierno Socialista de Page va a realizar una expropiación forzosa, encubierta y gratuita, ya que se prohibirá las actividades productivas tradicionales a los titulares de parcelas agrícolas, ganaderas o forestales.

”Con la excusa de la protección ambiental, el Gobierno de Page va a prohibir actuaciones que se vienen realizando de forma tradicional y que el tiempo ha demostrado que son perfectamente compatibles con la flora y la fauna autóctonas de la región, hasta el punto de que, gracias a ellas, se han incrementado el número de aves Esteparias y se ha garantizado la conservación del entorno natural”, ha aseverado.

Estas limitaciones, impuestas de forma unilateral por la Administración Socialista resultan desproporcionadas, a juicio de Merino, que se pregunta si “este es el verdadero apoyo al medio rural de Castilla-La Mancha”.