El Gobierno de Castilla-La Mancha ha destinado más de siete millones de euros desde el año 2015 a la mejora y construcción de infraestructuras educativas en Tarancón. Así lo ha detallado este miércoles el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, durante su visita al Centro de Educación de Personas Adultas (CEPA) ‘Altomira’ del municipio conquense. Las actuaciones estructurales en la localidad incluyen la construcción del IES ‘Luisa Sigea’, el nuevo pabellón deportivo en el CEIP ‘Gloria Fuertes’ y la ampliación del aulario del CEIP ‘Duque de Riánsares’.

Junto a la modernización de los edificios, el Ejecutivo autonómico ha impulsado más de 600 acciones formativas del programa de Garantía Juvenil a nivel regional en la última década, con una dotación superior a los 25 millones de euros. Estas iniciativas constituyen una vía directa para que las personas desempleadas actualicen su formación, incrementando así sus opciones de inserción en el mercado laboral.
El consejero, acompañado por el alcalde de Tarancón, José Manuel López Carrizo; el delegado provincial de Educación, Gustavo Martínez; el director general de Formación Profesional y el director del centro, Manuel Benítez, ha avanzado la puesta en marcha de siete nuevos programas de enlace. Más del 70% de estos cursos se imparten en la red de Centros de Educación de Personas Adultas y están enfocados a alumnos vulnerables o en riesgo de abandonar el sistema educativo. La jornada ha concluido en las instalaciones del Centro de Formación Profesional Integrada ‘Opten Formación’, un proyecto impulsado por empresarios taranconeros que cuenta con la colaboración autonómica para la implantación de sus enseñanzas.
Evolución de la red formativa en Cuenca
La actual inyección económica y de programas en Tarancón refleja una estrategia de consolidación educativa en la provincia que suma distintas fases a lo largo de los últimos años. Tal y como documenta el archivo de Liberal de Castilla, el desarrollo de infraestructuras como el IES ‘Luisa Sigea’ surgió inicialmente para responder a la necesidad urgente de escolarización en un municipio en constante crecimiento. La evolución de las políticas autonómicas demuestra una clara transición en la zona: una vez levantados y ampliados los espacios físicos fundamentales de los colegios, la administración ha girado el foco hacia la retención del talento y la empleabilidad. La conexión actual de los CEPA con los fondos de Garantía Juvenil y el respaldo a iniciativas privadas como ‘Opten Formación’ evidencian el paso de un modelo de pura inversión en ladrillo a un modelo centrado en evitar el abandono escolar temprano y especializar a los jóvenes conquenses.

