La cuarta sesión de ¿Malos tiempos para la Lírica?  tuvo como protagonista al productor Marino Goñi, fundador de los sellos Soñua y Oihuka, sello que ha tenido en su catálogo a grupos como Kortatu, La Polla Records, Barricada, Eskorbuto, Soziedad Alkoholika, Tijuana in Blue o Platero y Tú.

Marino Goñi, cuarenta años en los márgenes de la música
Foto: Álex Basha

Goñi es uno de los creadores del término “Rock Radical Vasco” en 1983, y que aglutinó a grupos de muy diversa índole, siendo un contrapeso a la hegemónica Movida Madrileña, que por esos tiempos copaba prácticamente la totalidad de los medios de comunicación. “Paradójicamente no me han preguntado mucho por ello. Aunque es muy difícil hablar de ello 36 años después. Nosotros queríamos dar a conocer el momento que vivía Euskadi con grupos muy especiales y muy diferentes. La presión en el sentido contrario era muy fuerte. Se nos ocurrió echando una cerveza y decidimos nombrar el movimiento”.

Sobre la decisión de usar este nombre, nos cuenta que “ni siquiera decidimos ponerlo en euskera, sino en castellano. Era mucho más fácil darlo a conocer fuera en castellano que en euskera. Llamamos a unos cuantos grupos implicados para contárselo y les dijimos, si no os gusta, salid mañana y decid lo que os dé la gana. A los pocos días muchos de los grupos se habían posicionado. Es curioso pero esta polémica ha durado hasta hoy”.

Marino Goñi nos explica las razones de esta marginalidad,  “es muy difícil que se abran las puertas al trabajo de un artista, y más cuando el arte va en contra de los paradigmas imperantes. Ahí es cuando llega el ostracismo.”

Para el productor vasco hay una fecha y un lugar concretos que marcaron un antes y después, no sólo en el nacimiento de un este movimiento musical, sino en mucha de la música que se haría posteriormente en toda la península porque “no se entiende Mano Negra sin Kortatu, pero no se entiende Kortatu sin los Clash. Para nosotros los Clash fueron una Epifanía.”. “Fue el 2 de mayo de 1981 cuando el velódromo de Anoeta acogió el primer concierto de la gira europea de The Clash”, un concierto que según Goñi puso el contador a cero: “hasta aquel momento todo el mundo vestía con camisas de cuadros (…) y de pronto las crestas empiezan a salir, las chupas de cuero empiezan a crecer, las bombers, las botas skins”.

El productor y músico reconoce que últimamente no acude mucho a conciertos de rock, “el cuerpo ya no me aguanta”, y ha descubierto la música clásica a la que cada vez es más asiduo. “No oigo mucho rock, pero porque he aprendido a oírlo con otra perspectiva, que era la que te daba el trabajo”.

La jornada terminó con la tradicional pinchada en el Pub Vaya-Vaya y que en esta ocasión llevó por título “Antología Rock Vasco (1979-2019)” que repasó los grandes himnos de estos cuarenta años pero también hubo sitio canciones y grupos que en su momento estuvieron en un segundo plano. Una sesión única de la mano de uno de los grandes protagonistas de estos cuarenta años de Rock Vasco.

El próximo viernes pondrá punto final estas III Jornadas con la presencia del músico Fino Oyonarte, bajista de Los Enemigos y líder de los grupos Clovis y Los Eterno. El año pasado publicó el disco ‘Sueños y Tormentas’ (2018).

Marino Goñi participó en las III Jornadas ¿Malos tiempos para la Lírica? organizadas por Babylon Festival y el Seminario Permanente Estudios Contemporáneos (SPEC –UCLM) en la Sala ACUA de la UCLM y patrocinadas por Vivo Cuenca y Eurocaja en Cuenca el 17 de mayo de 2019.

José An. Montero / Dulce Moctezuma