rosi-y-el-cuadroA María del Rosario Arcos Miota, cuando vuelve a su pueblo y entra en la iglesia de Las Majadas, se le remueve el alma y un escalofrío de rabia recorre su cuerpo al tiempo que mira y contempla un cuadro barroco, del siglo XVII, de autor anónimo, que representa a San Cristóbal llevando sobre sus hombros al Niño de la Bola. Un cuadro oscurecido por el humo de velas  y glorias que, desde siempre, o mejor desde el año 1939, ocupó un lugar destacado a la izquierda del retablo, de tintes renacentistas, fechado en el año 1618.

“El cuadro de San Cristóbal es del período Barroco, se ve en su composición en el rompimiento del cielo que vemos en la parte superior derecha, con un foco de luz radiante y los nubarrones que se van aclarando según se acercan a la figura del Niño Jesús, así como los ropajes de las figuras”, explica María del Rosario Arcos.

Lo curioso, y más en estos tiempos que corremos en los que el pueblo es una ruina que está arrastrando con ella a varias generaciones, es que ha restaurado el cuadro porque sí. Sin ayuda de nadie. A base de horas, de su trabajo y de su dinero.

“Con los gastos de restauración he corrido yo. Miles de euros, ¿eh?. Y la idea de restaurar San Cristóbal también la tomo yo con el consentimiento de don Toribio, el cura, porque cada vez que voy a la iglesia y veo lo que tenemos y lo poco que se hace para recuperarlo, me lleva a ello”, comenta para El Liberal de Castilla la restauradora.rosi-el-cuadro-antes-de

María del Rosario se va del pueblo con destino a Valencia en donde estudia hasta licenciarse en BB.AA en las especialidades de Escultura, Conservación y Restauración de Obras de Arte. Se licencia en Historia del Arte y hace los cursos de Doctorado comenzando a trabajar en el año 1991 fpara fundar, seis años más tarde, su propio taller: “Art Restauro Conservación y Restauración de Obras de Arte, S.L” del que es gerente.

Ha trabajado para la Generalidad, ha restaurado los lienzos de la capilla de San Vicente Ferrer de la Catedral de Valencia, los lienzos del crucero de lado del Evangelio, los Ángeles Músicos, los dorados de la  capilla de San José de la Basílica de la Virgen de los Desamparados de Valencia, obras pictóricas y escultóricas para el Instituto Valenciano de  Conservación y Restauración y muchas otras más porque resumir 25 años de trabajo, dan para varios aperitivos.

“Se presenta ahora para aprovechar la celebración de las fiestas patronales y para que  así sea visto por más personas. A ver si se dan cuenta de que restaurar la iglesia es muy importante para el pueblo, para atraer más turismo y, sobre todo, porque el patrimonio es lo que nos define y nos enseña lo que ha sido nuestra historia y la de nuestros antepasados a lo largo de los siglos”, añade María Rosario Arcos Miota con cara seria y un tanto resignada sobre todo cuando hablamos del mundo de la restauración de las obras de arte.rosi-el-cuadro

“La restauración de obras de arte se encuentra inmersa en una profunda crisis, pues los vaivenes políticos le afectan en demasía ya que depende en su mayoría de subvenciones públicas. Y a nivel privado, la crisis afecta al consumo y lo primero que se elimina de los gastos es la restauración ya que no es algo indispensable y siempre se puede restaurar cuando se pueda, o mejore la situación, concluye María del Rosario.

El objetivo ahora, y ya se puso la primera piedra el día de la fiesta cuando don Toribio, el cura, dejó caer que él donaba un pellizquito de euros, no es otro que el de conseguir subvenciones para poder restaurar, poco a poco, los lienzos que se pueden ver en el retablo del 17 aunque, alguno de ellos, ya ha pasado por las manos de María del Rosario. Habría que recuperar el del monje adorando al crucifijo, la Verónica y el Crucificado. Pero, esa, es otra historia.