Las abundantes precipitaciones del último mes en Guadalajara impulsan subidas en varios pantanos, mientras otros experimentan desembalses y mayor demanda.
Las abundantes lluvias registradas durante el último mes han tenido un impacto directo en los embalses de la provincia de Guadalajara, dejando una situación marcada por los contrastes. Mientras algunos pantanos han visto aumentar de forma notable sus reservas gracias a las precipitaciones continuadas, otros han experimentado descensos como consecuencia de la gestión hidráulica y de los desembalses preventivos realizados para garantizar la seguridad y el control de los caudales.
En la cabecera del Tajo, los principales embalses han reducido su nivel de agua en las últimas semanas. Esta evolución responde, en gran medida, a la necesidad de regular las aportaciones recibidas y de mantener caudales estables aguas abajo, a pesar del episodio lluvioso. En el sistema del Tajuña, la situación es similar, con ajustes en los niveles para atender las demandas habituales de esta época del año.
Por el contrario, los embalses vinculados al sistema del Henares y al Jarama-Guadarrama han registrado una evolución claramente positiva. En estos casos, las lluvias persistentes han permitido una recuperación apreciable de las reservas, especialmente en pantanos como El Atance, El Vado o Beleña, donde el aumento del volumen almacenado refleja la incidencia directa de las precipitaciones y la escorrentía generada en sus cuencas.
Otros embalses de la provincia muestran variaciones más leves, con pequeños descensos o estabilización de los niveles, fruto de una gestión orientada a equilibrar la seguridad de las infraestructuras, el abastecimiento y la previsión de nuevos aportes de agua.
El río Henares, en alerta naranja
A esta situación se suma la evolución del río Henares a su paso por la capital, donde, según ha confirmado el Ayuntamiento de Guadalajara, se mantiene activado el Plan Territorial de Emergencias en nivel naranja, a pesar de que el caudal ha descendido aproximadamente un metro en los últimos días. Como medida de precaución, continúa acordonada la zona más próxima al paseo fluvial, con acceso limitado para evitar riesgos.

La Policía Local mantiene activo un dispositivo especial de vigilancia, preparado para intervenir si fuera necesario en el tramo comprendido entre la Ronda Norte y el polígono de El Balconcillo. Desde el Consistorio insisten en que la situación seguirá siendo monitorizada de forma constante, ya que se prevé la llegada de una nueva borrasca acompañada de más lluvias y nieve, un escenario que podría obligar a realizar nuevos desembalses y provocar un aumento del caudal del río en los próximos días.

