Un total de 214 pacientes han recibido tratamiento trombolítico en la Unidad de Ictus del Hospital Virgen de la Luz de Cuenca, que en julio de 2010 se incorporó a la red de Hospitales de referencia de Castilla-La Mancha para la activación del Código Ictus.


 

La Unidad de Ictus del Servicio de Neurología del Hospital de Cuenca está ubicada en la cuarta planta de hospitalización y en la misma se realiza una vigilancia semi-intensiva y monitorizada de los pacientes con ictus agudo a los que se ha sometido a un tratamiento trombolítico, fundamental para mejorar la supervivencia y reducir las secuelas.

La enfermedad cerebrovascular (Ictus) constituye la primera causa de mortalidad en la mujer y la segunda en el hombre tras la cardiopatía isquémica, y puede provocar graves secuelas como discapacidades motoras, demencia, etc.

La Unidad de Ictus de Cuenca está integrada por un equipo de neurólogos y profesionales de Enfermería especializados y coordinados para el tratamiento de estos pacientes siguiendo los protocolos establecidos científicamente para el manejo de esta patología que es “tiempo dependiente”, es decir, requiere de la llegada rápida del paciente a la Unidad de Ictus, así como de la actuación inmediata del neurólogo.

La estancia media en la Unidad de Ictus de Cuenca se ha establecido en 48 horas, trasladándose al paciente posteriormente a una cama de hospitalización en la planta de Neurología.

Cuando ya se han cumplido los cinco años de funcionamiento de esta unidad, y tal y como ha comentado la jefe del Servicio de Neurología del Virgen de la Luz, la doctora Alicia López, “se han obtenido muy buenos resultados con el tratamiento y nuestro objetivo es poder atender al mayor número de pacientes posible. Para ello es fundamental concienciar a la población de la importancia de acudir a Urgencias o avisar al 112 ante cualquier síntoma,  ya que estamos ante una patología en la que es muy importante la rapidez en la atención y tan grave como pueda ser el infarto de miocardio”.

Código Ictus

El protocolo del Código Ictus se activa cuando se recibe una llamada al 112 en la que se informa de un posible accidente cerebrovascular o en el Servicio de Urgencias del Hospital. El paciente es trasladado rápidamente al Hospital y valorado de forma inmediata por el neurólogo de guardia, que determina si es necesaria o no la trombolisis, ya que no todos los pacientes cumplen los criterios establecidos para la realización de este tratamiento, al tratarse de una terapia no exenta de complicaciones y que requiere una selección cuidadosa del candidato.

De los más de 900 pacientes valorados por el Servicio de Neurología del Virgen de la Luz en estos años, 214 fueron susceptibles de un tratamiento trombolítico para lo que es fundamental que lleguen cuanto antes al centro sanitario y en las mejores condiciones posibles.

En la activación del Código Ictus, además del 112, participa la Gerencia de Urgencias y Emergencias del SESCAM, y para el funcionamiento de todo el protocolo es necesaria la colaboración de todo un engranaje de profesionales sanitarios de los servicios de Neurología, Urgencias, Radiodiagnóstico y Hematología y Análisis Clínicos del Hospital Virgen de la Luz de Cuenca.