La Residencia Sagrado Corazón, gestionada por la Diputación de Cuenca, ha trabajado durante los últimos meses en un programa piloto desarrollado en colaboración con la asociación Parkinson Cuenca y cuyos resultados van a ser presentados a los premios 2020 de la Fundación Pilares de Autonomía Personal.

La Residencia Sagrado Corazón presenta su programa piloto durante el confinamiento a los premios de la Fundación Pilares
La diputada de Servicios Sociales, Lorena Cantarero, ha destacado la enorme labor que han realizado desde Parkinson Cuenca mejorando la calidad de vida de los residentes

La diputada de Servicios Sociales, Lorena Cantarero, ha destacado la enorme labor que han realizado las profesionales de la residencia junto a las trabajadoras de la asociación con el objetivo disminuir los sentimientos de “soledad y aislamiento” de las personas mayores confinadas evitando el deterioro en aspectos como la movilidad, la cognición o la calidad de vida, mientras se han mantenido las medidas de seguridad.

El resultado ha sido muy positivo para los usuarios de la residencia, ya que se ha potenciado la convivencia en pequeñas unidades lo que ha permitido estrechar relaciones entre ellos y mejorar la sociabilidad. Cantarero ha señalado que residentes que padecían un mayor grado de aislamiento se han incorporado a una rutina participativa, algo que ha hecho que los mayores “coman mejor, estén más habladores y animados”. Además, la diputada también ha querido destacar las nuevas técnicas de trabajo y comunicación con familiares y trabajadores a través de Facebook, tablets o videollamadas.

Trabajo multidisciplinar

Este proyecto ha llevado a cabo un programa multidisciplinar que incluía la participación de neuropsicólogas, terapeuta ocupacional, fisioterapeutas, enfermeras, trabajadora social. Los participantes eran personas residentes de la residencia Sagrado Corazón de Jesús, en Cuenca, y se realizó durante los meses de confinamiento y estado de alarma por la Covid 19. El programa fue financiado por la Diputación de Cuenca y ejecutado por la Asociación Parkinson Cuenca

Desde la dirección técnica buscaban conocer el efecto de esta intervención en la capacidad funcional, el estado cognitivo, la calidad de vida, la soledad, depresión, ansiedad, relaciones sociales, de los 46 participantes.

Esta intervención se ha realizado desde el punto de vista de la Neuropsicología para mantener y mejorar el funcionamiento cognitivo, mejorar el estado de ánimo, evitar el aislamiento social y reducir los niveles de ansiedad. También se ha trabajado desde la fisioterapia para mantener la fuerza muscular, las habilidades motrices, así como mejorar la capacidad cardiorrespiratoria en prevención de posible afectación por Covid-19.

Las actividades de enfermería han ido encaminadas a la integración de estrategias para evitar el contagio y la propagación, mientras que la terapia ocupacional se ha encargado de fomentar un buen equilibrio entre el autocuidado, el ocio, la productividad y la participación social. Por último, la trabajadora social ha trabajado para mantener el contacto con la red familiar y el apoyo social.

 
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