Las obras de restauración, que está acometiendo la Diputación de Cuenca en el castillo de Villarejo de Fuentes dentro de su Plan de Rehabilitación, Conservación y Protección del Patrimonio, han posibilitado varios descubrimientos de relevancia arqueológica, como han sido la morfología de su patio de armas, una cueva, las evidencias de distintas ocupaciones a lo largo de la historia que sitúan el origen de esta fortaleza en la época andalusí y, sobre todo, una placa de bronce con los doce apóstoles, probablemente de la época románica. Hallazgos de los que han dado cumplida cuenta en rueda de prensa el presidente de la Diputación, Benjamín Prieto, quien ha estado acompañado del arqueólogo, Miguel Ángel Valero; la arquitecta del proyecto, Sonia Saiz; y el alcalde de la localidad conquense, Carlos Asensio.

La rehabilitación del castillo de Villarejo de Fuentes permite descubrir una placa de bronce probablemente románica
• Prieto ha anunciado que la Diputación se encargará de que se lleven a cabo los pertinentes análisis metalográficos con el fin de datar la pieza de bronce hallada, además de acometer su recuperación en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la institución provincial

Prieto no ha dudado en mostrar su satisfacción por el hecho de que este especial esfuerzo de la Diputación por rehabilitar y poner en valor el patrimonio histórico-artístico de la provincia haya posibilitado, además, estos descubrimientos y con ellos la recuperación de parte de nuestra historia, en este caso, la del pueblo de Villarejo de Fuentes y su castillo. Y es que las excavaciones arqueológicas incluidas en el proyecto de rehabilitación y consolidación del castillo, han permitido dejar al descubierto, por ejemplo, su patio de armas en forma de ‘U’, que se encontraba bajo toneladas de escombros, al igual que una cueva en la parte noroeste, pendiente ahora de analizar y estudiar.

Pero, sin duda, el descubrimiento más inquietante es el de una placa circular de bronce de unos 20 centímetros de diámetro y con los doce apóstoles, que, según Valero, podría formar parte de una cruz, y que, a tenor de algunos de los detalles de las figuras representadas podríamos estar hablando de una pieza del románico, si bien, ha dejado claro que habrá que realizar las pruebas pertinentes para datarla, porque fue hallada entre los escombros del castillo y, por lo tanto, sin una secuencia estratigráfica clara.

Es por ello que Prieto ha anunciado que la Diputación se encargará, bajo la coordinación de Valero, de que se realicen los pertinentes análisis metalográficos que permitan datar esta placa de bronce, además de acometer su recuperación en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la institución provincial con el fin de devolverle su esplendor de antaño y ponerlo disposición del pueblo de Villarejo de Fuentes.

Un Ayuntamiento, por cierto, para el que Prieto ha tenido palabras de reconocimiento por su implicación y sensibilidad para con su patrimonio histórico-artístico. No en vano, tal y como ha recordado, de los cerca de 300.000 euros que conlleva la rehabilitación y consolidación del castillo de Fuentes, 260.000 han corrido a cargo de la Diputación y el resto ha correspondido al Consistorio, que se ha hecho cargo de los costes de la redacción del proyecto y la dirección técnica.

Una rehabilitación ésta que, según ha recalcado Valero, también ha permitido determinar las distintas ocupaciones que ha tenido esta fortaleza de origen andalusí (siglos XI y XII) a lo largo de su historia y que conllevaron sucesivas remodelaciones, como por ejemplo, en época cristiana cuando contaba, además, con un poblado al noreste, que posteriormente desaparecería y con él la utilización del castillo como recinto fortificado, pasando a partir de ese momento a un uso residual y variopinto.

En definitiva, unas obras que, a juicio del presidente de la Diputación, no solo han venido a evitar la irremediable desaparición de este castillo árabe y su puesta en valor como recurso para la zona, sino, además, para arrojar luz sobre la historia de Villarejo de Fuentes y, por ende, de nuestra provincia.