Este viernes dio comienzo la Semana Cultural y Deportiva de Tamajón que precede a las fiestas patronales. Lo hizo con dos actividades variopintas, pero igualmente interesantes.

La presentación de un libro y las piraguas en El Vado inician la Semana Cultural y deportiva de Tamajón
Los agalloneros practicaron el piragüismo a lo largo del día de ayer, en el embalse de El Vado, de la mano de la empresa Piraguas El Vado, al tiempo que, el viernes, pudieron asistir a la presentación del libro ‘Danzas de la octava del Corpus de Valverde de los Arroyos’.

En primer lugar en la tarde del 10 de agosto, viernes, a partir de las 20 horas se presentaba, en el Salón de Actos del Ayuntamiento, el libro ‘Danzas de la octava del Corpus de Valverde de los Arroyos’, cuyos autores son Emilio Robledo Monasterio y José María Alonso Gordo. El alcalde de Tamajón, Eugenio Esteban se encargó de prologar el acto, para que, posteriormente fueran sus autores quienes describieran la obra.

Un total de 372 páginas forman estas ‘Danzas de la octava del Corpus de Valverde de los Arroyos’ en formato de un libro grande, de 17 x 24 centímetros, con cientos de fotografías en color. Se complementa con extraordinarios dibujos de Angel Malo Ocaña, que encabezan cada capítulo. Contiene un Prólogo cargado de sabiduría firmado por Joaquín Díaz, uno de los más reputados entendidos del folclore español.

Empieza el texto con una situación al lector del lugar en que se centra la acción: “Nos encontramos en un pueblo escondido entre las laderas del pico Ocejón, a 1255 metros de altitud, y rodeado de cumbres…” Ya solo con echar un vistazo al Indice, el lector se percata de la amplitud del tema y de la meticulosidad de su estudio. Nada ha quedado fuera de la lupa de los autores, que bordan la obra por dos caminos: el de ser naturales de Valverde, y haber crecido entre el sonido de los instrumentos serranos, y el de ser rigurosos analistas de la fiesta que tratan, en la que llevan de un modo u otro comprometidos toda su vida.

Así empiezan con “La Octava del Corpus” a hacer un análisis de la fiesta de Valverde y de otras similares, haciendo por ejemplo alusión al nombre popular de “Coronados” que se daba a los cofrades.

Sigue luego el capítulo de “Las danzas rituales” de origen medieval, que analizan una por una. Allí aparecen las danzas de castañuelas, la danza de la Cruz, El Verde y El Cordón, siguiendo luego la relación de danzas de cintas y finalmente las danzas de palos: “El Capón”, “los Molinos” y “La Perucha” de la que transcriben letra y música. Dicen al lector cuanto saben de las danzas perdidas, y de las danzas parcialmente recuperadas, como “El Garullón” y “Las Campanillas”.

Ponen el foco seguidamente sobre el grupo de los danzantes: el gaitero, el botarga, el registro, los danzantes propiamente dichos, y los niños danzantes. Hay referencias genealógicas, nominales, entrevistas a los que permanecen vivos… y en general se constituye esta parte del libro en una vibrante demostración de cariño y admiración por estos protagonistas.

Luego se adentran los autores en la descripción del “Vestuario y accesorios de la danza”, con profusión de fotografías y dibujos, todo en color. Terminando con una historia y relación de acontecimientos en los tiempos actuales.

Finalmente ofrecen un interesante estudio en el que se viaja a la comprensión de otras danzas, en la Región, en la provincia, en la Serranía, con utilización de flores, de cintas y espejuelos, más el tamboril, la gaita y la dulzaina o la conexión con el folclore segoviano. Después de la presentación del libro, quedó abierta una exposición de cuadros del pintor que ilustra el libro, Angel Malo Ocaña, con paisajes, urbanos, medioambientales, y etnográficos.

Ya el sábado, a partir de las once de la mañana, más de un centenar de tamajoneros se acercaron a las instalaciones que en el embalse homónimo tiene la empresa Piragüas El Vado. Allí, y en diferentes turnos y jornada de mañana y tarde, vecinos de la villa de todas las edades han practicado este deporte para el que el lugar compone un entorno privilegiado. Antes de salir de la playa, la instructora, Charo Martín, les daba los pertinentes consejos, asegurándose de que todos los viajeros llevasen puesto su correspondiente chaleco. Además, les instruía en el manejo de las diferentes clases de embarcaciones disponibles. VER VIDEO

Una vez escuchadas, salían remando siempre en dirección al nacimiento del Jarama, desde donde se pueden divisar unas fantásticas vistas de cortados de pizarra, o la Iglesia de El Vado desde unas panorámicas tan espectaculares como poco frecuentes. Entre las embarcaciones disponibles las había individuales, dobles autovaciables, dobles semicerradas de gran navegabilidad y fácilmente maniobrables e incluso tablas de pádel surf sobres las que se puede remar de pie, de rodillas o sentado. La actividad estuvo patrocinada por el Ayuntamiento. Por la tarde, las actividades deportivas continuaron con el fútbol. VER VIDEO.