La Policía Local de Cuenca ha cerrado la última semana con un total de 153 intervenciones operativas en la ciudad. Durante estos siete días, los agentes tramitaron 15 actas de denuncia, de las cuales 10 correspondieron a establecimientos de ocio nocturno por no respetar el horario de cierre estipulado. Las sanciones restantes se impusieron a ciudadanos por orinar en la vía pública y por desobediencia a la autoridad. En el marco de estas labores de vigilancia en la calle, los efectivos incautaron una cantidad importante de sustancias estupefacientes durante uno de los cacheos preventivos.

El centro de coordinación policial atendió además una batería de requerimientos que exigieron el desplazamiento de las patrullas. Los avisos gestionados se dividieron en los siguientes ámbitos de actuación:
62 incidencias vinculadas a la gestión y control del tráfico.
3 intervenciones directas por violencia de género.
3 alertas por robos detectados en establecimientos.
3 mediaciones derivadas de conflictos familiares y vecinales.
La agenda de la ciudad obligó a establecer dos dispositivos especiales de seguridad para dar cobertura a una procesión y a una manifestación. Estos operativos desplegaron a 18 agentes en las calles, quienes contaron con el apoyo del servicio de grúa municipal para despejar las vías y garantizar el normal desarrollo de ambos eventos.
Evolución de la seguridad en Cuenca
El balance de esta semana consolida una dinámica que el archivo de Liberal de Castilla ha documentado reiteradamente durante el último año. El control estricto sobre el ocio nocturno se mantiene como una prioridad para garantizar el descanso vecinal, sumando decenas de expedientes a locales de la capital por exceder sus horarios de apertura desde los meses de verano. Asimismo, el hallazgo de estupefacientes en cacheos rutinarios subraya la vigilancia sostenida que las patrullas locales ejercen para frenar el menudeo en las zonas de mayor tránsito urbano.

