Un control de tráfico rutinario desarrollado esta mañana por la Policía Local de Cuenca ha dejado al descubierto dos casos de uso indebido de tarjetas de estacionamiento reservadas a personas con movilidad reducida, además de una denuncia administrativa contra un conductor que circulaba con reformas no autorizadas en su vehículo.

La retirada de esas dos tarjetas no es un dato menor. Estos documentos están pensados para garantizar que quienes tienen dificultades reales de movilidad puedan acceder a zonas reservadas y aparcar en condiciones adecuadas. Cuando se utilizan de forma fraudulenta —ya sea por personas que no tienen derecho a ellas o en situaciones que no corresponden— se priva a sus legítimos titulares de plazas que, en muchos casos, resultan imprescindibles para su día a día.
En cuanto a la denuncia por reforma no legalizada, la Policía Local ha recordado que cualquier modificación en un vehículo debe estar homologada, constar en la ficha técnica y, si procede, superar la correspondiente inspección de la ITV. Circular sin cumplir estos requisitos puede acarrear una sanción económica e incluso la inmovilización inmediata del vehículo.
El cuerpo policial conquense insiste en que este tipo de operativos forman parte de su apuesta por una movilidad más segura y respetuosa para todos los vecinos.

