La Policía Local de Cuenca ha cerrado una semana intensa de trabajo tras la crecida del río Júcar, con un balance que refleja la magnitud de la emergencia y la coordinación de los servicios de seguridad en la capital conquense.
Durante los días de seguimiento del desbordamiento, los agentes municipales gestionaron un total de 220 avisos telefónicos y tramitaron 120 partes de intervención, lo que evidencia la respuesta masiva ante la situación de emergencia que vivió la ciudad.

Accidentes de tráfico y movilidad afectada
El ámbito de la circulación fue uno de los más afectados por las consecuencias de las lluvias y la crecida. La Policía Local realizó 72 intervenciones relacionadas con el tráfico, entre las que se contabilizan 22 accidentes de circulación registrados durante esta semana.
Las incidencias en la vía pública alcanzaron las 57 actuaciones, incluyendo problemas derivados del agua acumulada, desprendimientos y otros obstáculos que dificultaron la movilidad en diferentes puntos de Cuenca.
Coordinación entre servicios
Además de las tareas específicas de tráfico y seguridad ciudadana, los agentes municipales realizaron 24 asistencias a ciudadanos y mantuvieron 20 colaboraciones con otros cuerpos de emergencias y servicios municipales.
La Policía Local destaca que el operativo se desarrolló con «seguimiento continuo, coordinación entre servicios y presencia permanente en las zonas afectadas por la crecida», garantizando así la seguridad en los puntos más vulnerables de la ciudad.
Desde el cuerpo policial han agradecido «la colaboración ciudadana y al trabajo conjunto» de todos los efectivos implicados, subrayando que esta coordinación ha sido clave para «seguir garantizando la seguridad» en Cuenca durante estos días críticos.

