Durante la pasada madrugada, agentes de la Policía Local de Cuenca han evitado la realización de una nueva pintada en el entorno urbano de la ciudad. La intervención se produjo en las inmediaciones de la calle Juan Correcher, donde una patrulla sorprendió a un joven justo cuando se preparaba para realizar el acto vandálico. Al percatarse de la presencia policial, el individuo emprendió la huida a la carrera, dejando abandonada una mochila en el lugar. Tras inspeccionarla, los agentes intervinieron diversos botes de pintura en spray que se encontraban en su interior.

A raíz de este incidente, desde la Policía Local han recordado que el respeto por el mobiliario urbano y los espacios públicos es una responsabilidad de todos los ciudadanos. Las autoridades insisten en que el cuidado de Cuenca pasa de forma ineludible por mantener sus calles limpias y libres de actos vandálicos.
Esta actuación se suma a la línea de vigilancia activa que mantienen las autoridades locales. Tal y como ha documentado el archivo de Liberal de Castilla a lo largo del último año, el control del vandalismo y las pintadas no autorizadas es una constante en las labores de patrullaje nocturno, un esfuerzo dirigido a frenar el deterioro estético de las calles y proteger tanto el patrimonio histórico como el mobiliario civil de la capital conquense.

