La Policía Local de Cuenca ha iniciado un seguimiento especial para localizar a los responsables de varios episodios de conducción temeraria registrados recientemente en la subida a San Isidro. Tras recibir quejas ciudadanas durante las últimas semanas, los agentes ya han logrado recabar datos clave de los infractores, incluyendo matrículas parciales, modelos de los vehículos implicados y las reformas características que presentan. El cuerpo de seguridad ha lanzado una advertencia directa recordando que las carreteras convencionales no son circuitos de carreras. En este sentido, han subrayado que la afición por la velocidad y el motor debe practicarse de forma legal en recintos cerrados, ya que estas maniobras en la vía pública ponen en grave riesgo tanto a los usuarios habituales como a los propios conductores.

Evolución del control vial en las zonas periféricas
El rastreo de estos vehículos añade un nuevo capítulo a las incidencias de tráfico que el archivo de Liberal de Castilla ha venido documentando durante el último año en la capital conquense. Las quejas vecinales por excesos de velocidad y ruidos de motor en rutas de acceso a zonas elevadas o de esparcimiento, como la subida a San Isidro o la ruta hacia el Barrio del Castillo, representan una demanda ciudadana recurrente. La respuesta policial actual refleja un paso más en las labores de control operativo: los agentes no solo acuden a disuadir en el momento del aviso, sino que aplican labores de investigación basadas en los elementos técnicos de los coches para frenar estas conductas peligrosas de manera definitiva.

