Los agentes están expulsando a curiosos de las zonas de ribera y mantienen el cierre de parques debido al riesgo de caída de árboles y el aumento del caudal.
La situación meteorológica en Cuenca y el aumento del caudal de los ríos ha obligado a las fuerzas de seguridad a endurecer las medidas de prevención. La Policía Local de Cuenca ha emitido un aviso urgente tras detectar la presencia de numerosas personas accediendo a la zona del Batán y a la ribera del río para observar la crecida, una conducta que conlleva un alto riesgo.

Ante esta afluencia de curiosos, los agentes han procedido a desalojar estos espacios por seguridad. Desde el cuerpo policial advierten que el riesgo es «aún mayor» si se acude con mascotas, ya que una caída accidental al río en las condiciones actuales podría desencadenar una situación de emergencia grave e innecesaria.
Parques cerrados y nivel amarillo
Las lluvias persistentes han provocado una intensa humedad en el suelo y en la vegetación, lo que incrementa el peligro de desprendimientos o caída de ramas. Por este motivo, se mantienen cerrados los parques de la ciudad. Asimismo, la Policía insta a la ciudadanía a no transitar por zonas arboladas que no puedan ser precintadas, apelando a la responsabilidad individual.
Los accesos al río permanecen clausurados. El caudal del Júcar continúa en nivel amarillo y las previsiones apuntan a que podría seguir aumentando en las próximas horas. Las autoridades piden colaboración ciudadana y reiteran la prohibición de transitar por las inmediaciones del cauce mientras dure la alerta.

