La Mancomunidad Vega del Henares ha sido informada recientemente de que la propuesta para mejorar su proyecto de agrocompostaje de residuos orgánicos ‘Henares Agrocomposta’, presentada a través de la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, ha sido agraciada con una subvención de 15.708 euros de los fondos estatales PIMA y PEMAR, convocados por el Ministerio de Transición Ecológica. Esto convierte a la MVH en la única entidad de la región que contará con un proyecto subvencionado en esta convocatoria, que contaba con 4 millones de euros para iniciativas de todo el país.

La MVH, única entidad de Castilla-La Mancha subvencionada por los fondos estatales PIMA por su proyecto Henares Agrocomposta
Recibirá 15.708 euros para financiar mejoras en este proyecto de agrocompostaje de residuos orgánicos con la meta de superar las 200 toneladas de basura orgánica reciclada el próximo año 2019

La MVH será beneficiaria de las citadas ayudas en dos líneas, una con cuantía de 9.708 euros para la “instalación de compostaje de capacidad máxima de 210 toneladas anuales en finca agraria”, y 6.000 euros para la “recogida de residuos orgánicos en la Mancomunidad”, de acuerdo al mismo volumen anteriormente citado.

El proyecto ‘Henares Agrocomposta’ arrancó en mayo de 2017, recogiendo los residuos orgánicos que generaban seis colegios de la MVH. En la actualidad cuenta con una decena de nodos de recogida, en colegios, una cervecera y en la vivienda de mayores de Fontanar, alcanzando un total de 45 toneladas de orgánicos recogidas y transformadas en compost gracias a la mezcla con otras 45 toneladas de restos de poda en una finca que trabaja AFAUS en Cabanillas del Campo como huerta. Con el curso escolar ya iniciado el proyecto sigue adelante con renovado impulso, estando ya muy cerca de alcanzar una tonelada de residuos recogidos cada semana.

“Es una gran noticia para nosotros, ya que con estos fondos podremos dar a este proyecto el impulso que necesita para consolidarse, logrando que el agrocompostaje sea otro modo complementario para el reciclaje de residuos en nuestra Mancomunidad, que además es completamente ecológico y ayuda a reducir la cantidad de residuos que enviamos a la Planta de Tratamiento de Torija”, apunta Santiago Casas, Presidente de la MVH, quien enfatiza que “para poder alcanzar la cuota del 50% de reciclaje que nos impone la Unión Europea para el año 2020 va a ser imprescindible que reciclemos los residuos orgánicos por separado y ésta es una opción válida, que además proporciona un valor añadido en lo educativo y en lo social, al unir a los colegios y a los agricultores de la zona”.

Los responsables y técnicos de la Mancomunidad están valorando ya junto con Economías BioRegionales, coordinadores del proyecto, las posibles líneas de inversión a las que aplicar dicha subvención para potenciar la recogida y el tratamiento de los orgánicos en la MVH hasta las 200 toneladas anuales.

El G.O. de Agrocompostaje alcanza los objetivos

Por otro lado, el Grupo Operativo Suprautonómico de Agrocompostaje, creado el pasado mes de junio con media docena de entidades de toda España, entre las cuales se encuentra la MVH con su proyecto ‘Henares Agrocomposta’, ha completado recientemente la primera fase de su proyecto alcanzando los objetivos propuestos. Dentro de esta primera fase se realizaron una serie de jornadas de información a agricultores y un cuestionario online también dirigido a municipios de todo el Estado. Un centenar de agricultores y 75 municipios de 10 comunidades autónomas distintas han mostrado interés en participar en experiencias de agrocompostaje en sus tierras, dando la posibilidad de establecer este método de tratamiento ecológico de residuos orgánicos como una alternativa viable y complementaria a otras.

El 65% de los municipios interesados son de menos de 500 habitantes, donde el agrocompostaje puede permitir complementar rentas a agricultores y fijar población en el medio rural. La misma proporción de entre los agricultores interesados son productores ecológicos certificados o de proximidad sin certificar, la mitad con menos de 4 hectáreas de superficie. Esto confirma que el agrocompostaje despierta interés sobre todo en las fincas más enfocadas a la producción y venta orgánica y de proximidad. Podría decirse que el eventual agrocompostador sería un hortofruticultor, que recibiría 200 o 300 t al año con una renta entre 10.000 y 30.000 euros al año. Una pequeña planta agrocompostadora de 200 t/año daría servicio a una población de entre 1.500 y 2.100 habitantes aportando sus restos orgánicos domésticos, mezclados con unas 100-150 t de restos de poda triturada u otros subproductos agrícolas y ganaderos.