Por el momento, los vecinos de Quintanar del Rey pueden tener un tiempo de respiro y coger fuerza después de las multitudinarias movilizaciones vecinales que vienen repitiéndose desde el mes de agosto contra la construcción de la macrogranja porcina,  a escasos 350 metros de su pozo de agua.

La macrogranja cercana a Quintanar del Rey queda en suspensiónLa Consejería de Desarrollo Sostenible de la JCCM ha dirigido dicha resolución al ayuntamiento de Villanueva de la Jara, instándole a la suspensión de la obra y poniendo de manifiesto que las consultas que esta localidad debía haber realizado para la correcta tramitación del expediente de Impacto Medioambiental, no se hicieron; y, por tanto, el expediente está viciado desde el comienzo. Se reconoce, así, la situación de indefensión que Quintanar del Rey viene denunciando desde el comienzo de este litigio por no haber tenido la oportunidad de hacer sus propias alegaciones.

La plataforma StopmacrogranjaQDR a lo largo de estos dos meses ha tenido diversas reuniones con representantes de la Administración como Luis Garijo , Comisario de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Júcar, o Marta Gómez Palenque, Directora General de Economía Circular, para aclarar y solicitar información sobre qué trámites se habían iniciado y con qué documentación se contaba para ello; ambos reconocieron que el citado ayuntamiento no había hecho consultas; Luis Garijo afirmó que la primera noticia que tuvo sobre la instalación de la macrogranja fue cuando la plataforma solicitó permiso para manifestarse frente a la sede de la Confederación en Albacete.

La presión ejercida por los vecinos de Quintanar del Rey, cuya voz no ha dejado de oírse en estos dos últimos meses, ha forzado al inicio de trámites administrativos de revisión del proyecto, lo que ha dado lugar a la resolución dictada por la JCMM en la que se anula el Informe de Impacto Ambiental.  Se suspende temporalmente la obra y ahora queda un largo camino administrativo y judicial que esperan derive en la paralización definitiva de una explotación industrial ganadera que, como se ha comprobado ya en muchos pueblos de España, termina envenenando el agua y la tierra forzando y promoviendo la despoblación de la España rural. Como ya dijeron en uno de sus primeros vídeos informativos: “nos venden la peste y dicen que son cosméticos”.

Asimismo, instan a todos los ayuntamientos y medios de comunicación a que se inicie un periodo de información general que alerte a los pueblos de Castilla la Mancha sobre los efectos perniciosos de estas macrogranjas en la tierra y en sus gentes; sobre todo, teniendo en cuenta que en un momento en el que se dice que se apuesta por industrias sostenibles, se está viendo cómo las tierras de labor ya no pueden absorber las toneladas de purines destinadas a “regar” los campos de la región.

Unas pocas, y gigantescas industrias, están contaminando la región como ya han hecho en zonas de Segovia, Zamora, Valladolid, Cataluña… donde hay pueblos que ya no tienen agua potable en sus grifos. La situación es muy grave.

 
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