La mesa de negociación del convenio colectivo de operadores logísticos de Guadalajara reanudó ayer sus trabajos en un encuentro marcado por la distancia entre las posiciones. Representantes de la Asociación Provincial de Logística de CEOE-CEPYME Guadalajara y UNO presentaron una propuesta de incremento salarial del 2% anual, condicionada al avance en flexibilidad laboral y reducción del absentismo, frente a la plataforma sindical (UGT y CCOO) que reclama un aumento promedio de 8.000 euros anuales por categoría —equivalente a un 34% de incremento— sobre las tablas salariales de 2025.

La negociación, que afecta a aproximadamente 40.000 trabajadores entre plantillas directas y empleados de empresas de trabajo temporal en la provincia, tocará también puntos críticos para ambas partes: horarios irregulares, bolsas de horas, regulación del fijo discontinuo, complementos por incapacidad temporal y permisos por hospitalización o enfermedad grave.
Esta ronda de negociación sucede a un escenario convulso. En noviembre pasado, UGT organizó una asamblea de más de 100 delegados del sector donde denunció incumplimientos sistemáticos del convenio anterior (2023-2025), particularmente en permisos retribuidos y seguridad laboral, señalando que «gigantes logísticos» emplean a miles pero vulneran derechos de trabajadores.
En 2023, el sector llegó a la huelga tras fracasar las negociaciones. Entonces, los sindicatos exigían subidas del 4% anual con cláusula de revisión por IPC. La patronal rechazó y fue necesario arbitraje. Ese conflicto evidenció que cada renovación de convenio trae tensiones profundas: mientras las empresas argumentan sostenibilidad sectorial, los trabajadores piden compensar inflación y precariedad.
Ahora, con la oferta del 2%, el escenario se repite, aunque moderado. La demanda sindical del 34% probablemente refleje presión acumulada: 2023 fue conflictivo, 2025 dejó incumplimientos sin resolver, y 2026 llega con inflación que sigue comprimiendo salarios de un sector de 40.000 personas en Guadalajara.
Próxima reunión: 7 de abril. Es donde se sabrá si existe margen para acercamiento o si Guadalajara vuelve a encabezar los conflictos laborales regionales (en 2025, la provincia tramitó el 34% de expedientes de conflictividad colectiva en Castilla-La Mancha).

