A pesar de la lluvia, la villa alcarreña de Pareja ha disfrutado ayer sábado, y hoy domingo, “como siempre y como nunca”, según explica el alcalde de la villa Javier Del Río, de la VI Edición de su Feria Medieval. En previsión de las inclemencias meteorológicas que se esperaban a lo largo de todo el fin de semana -y que finalmente hicieron su aparición ayer sábado- el Ayuntamiento instaló dos grandes carpas, una para albergar el mercado medieval, y la otra para la programación de las actuaciones. Los parejanos, hicieron el resto.  A través de las redes sociales y de los grupos de whattsapp, todos aportaron su granito de arena para comunicar que las actividades seguían en marcha, y que los visitantes iban a poder disfrutar de la Feria a cubierto.

La lluvia no evita el éxito de la Feria Medieval de Pareja
El Ayuntamiento habilitó dos grandes carpas, una para albergar los espectáculos y otra, más grande, para los puestos medievales, de manera que tanto el mercado como las actividades programadas se pudieron desarrollar con total normalidad, a pesar de la lluvia intermitente. Se registró, como cada año, una gran afluencia de público.

Como en las anteriores ediciones, la feria comenzaba a partir de las diez de la mañana. Así, todos cuantos se acercaron a la Plaza de la Constitución pudieron degustar un chocolate calentito, con bollos, para contrarrestar el frío meteorológico.

A esa hora, ya estaban organizados y montados los más de cuarenta puestos que ha albergado la carpa central, en pleno corazón de Pareja. Habían llegado desde las provincias de Madrid, Segovia, Valladolid, Toledo, y naturalmente desde Guadalajara, y más concretamente desde las localidades de Gárgoles de Abajo, Torronteras, Hontanillas, Alique y Pareja.  “El tiempo desapacible no va a poder con la Feria, que hemos preparado con tanta ilusión y que, además, este año trae muchas novedades, incluidas en el programa gracias al éxito y la experiencia de anteriores ediciones”, comentaba ayer Javier Del Río, alcalde de Pareja, invitando además, a propios y extraños a visitar la Feria desde las redes sociales del Ayuntamiento, como también hacía la concejala de Festejos, María Tierraseca.

Organizados en dos rectángulos concéntricos, los puestos ofrecían sus mercaderías, siempre bajo la premisa de estar hechas a mano. José Delgado, artesano de Torrejón de Ardoz, mostraba sus trabajos de bisutería en una de las cuatro esquinas de la carpa. Unos estaban fabricados con la técnica del macramé, con hilos y nudos de diferentes estilos para darle los relieves adecuados a los objetos, y otros con abalorios de cristal. “Nos movemos por toda España, para contribuir a que no se pierda la tradición artesana”, decía, para añadir que, en Pareja se había encontrado con “buena gente y buen ambiente”.

Justo enfrente, en la otra esquina de la carpa, Laura Trujillo, venida desde Parla, en Madrid, mostraba las piedras naturales semipreciosas con las que elabora pulseras, colgantes y figuras, además de explicar a quienes se acercaban a conocerlo, el atractivo de los minerales, tan diferentes en formas y tamaños y propiedades. Laura agradecía la iniciativa del Ayuntamiento de cubrir la Feria para protegerla de las inclemencias meteorológicas: “se han portado muy bien”.

En el Poyo Lafruta estaban dos profesores de la Escuela de Folklore de la Diputación Provincial de Guadalajara, Luis Larriba y David Serrano. El primero, de alfarería, mostraba su trabajo a cuantos se acercaban a conocerlo, sobre todo a los niños. Luis trajo ejemplos de diferentes piezas cerámicas, desde las más primitivas, hechas a mano, a otras de corte celtibéricas, en cuya fabricación se había usado el torno, piezas romanas, y cómo no, también medievales. Además, mostró igualmente en Pareja el torno que usaban los alfareros de Lupiana. Junto a él, el de carpintería, David Serrano, remataba algunos trabajos en madera. En su rincón, exponía productos tradicionales como cantareras, taburetes o basares, construidos con materia prima de Guadalajara y utilizando para ello herramientas como punzones, gubias y cepillos.

De nuevo en el interior de la carpa, Arte Piluca tenía una gran exposición de tejas decoradas, siempre hechas a mano, y de muy diferentes tamaños, colores y formas. En el otro extremo de ese mismo lado de la carpa, la parejana Pirulencia Queocurrencia enseñaba sus marionetas, fabricadas por ella misma, y explicaba orgullosa en qué consiste su taller de títeres, ‘Calle del Lunes’, que llama así en honor a su perro. Además, igualmente mostraba sus trabajos en madera reciclada, con fotos de Pareja sobreimpresionadas sobre los materiales.

En la cuarta esquina de la carpa, otra parejana, Mónica Torán, como integrante de APANAG, explicaba al público la labor que lleva a cabo su Asociación, para cuyo beneficio se ponían a la venta desde camisetas para niños hasta pulseras y pendientes, todos ellos con temática animal. Los beneficios obtenidos este fin de semana se van a dedicar a rescatar perros de la calle y a buscarles luego familias definitivas. María José Alcocer, en representación de la Asociación Cultural y de la Mujer, una de las organizadoras de la Feria, contaba que el puesto que han ubicado este año en la carpa tiene un triple fin benéfico, para ayudar a financiar las actividades de la propia Asociación, para la Iglesia y para beneficio de una causa solidaria.

La mañana del sábado terminaba con una generosa degustación de migas para todos los presentes en la que se repartieron más de seiscientas raciones. Por la tarde, después de los juegos de los niños, llegaba el espectáculo de música, danza oriental y medieval. Y mientras las bailarinas danzaban, los miembros de la Asociación Cultural y de Jubilados repartían pestiños y vino dulce por la Feria En ese momento, pasadas las cinco y media de la tarde, salía el sol, de manera que los niños y niñas podían acercarse al campamento infantil para practicar tiro con arco, entre otros juegos. Muy cerca Justo Gómez, el herrero de Pareja, mostraba un año más el oficio y como fabrica en la fragua los escudos y las espadas que luego vende en estos días. De familia de larga tradición en la fragua, es obvio que le encanta trabajar a la antigua usanza, aunque sólo sea por afición, y transmitir ese conocimiento a las nuevas generaciones.  “Sólo viendo la cara de ilusión de los chavales, ya compensa”, afirmaba.

Bien entrada la tarde, la feria continuaba al son de los tambores de la Batukada “Sambas Colgadas”. Sus tambores retumbaron en la villa.  A las 8 de la tarde, llegaba el concierto sefardí de “Efer wê-dinah”.  Ya por la noche, la música continuaba con la verbena popular, a las 23 horas, y con el bingo medieval al filo de la medianoche. Ocas, ponis, bueyes e incluso un toro bravo doméstico han interactuado con el público durante los dos días de la Feria, como también lo hicieron los cetreros de Halconeros de Castilla, quienes, además de las demostraciones que el tiempo permitió llevar a cabo con las aves, también informaron a niños y mayores sobre curiosidades morfológicas e históricas de las rapaces.

El domingo, el mercado medieval abrió sus puertas a las 11,30 horas, con un pasacalle. Continuó, como el primer día, con los talleres para los niños, tiro con arco, esgrima infantil y la animación musical con bailarina, ya sin el inconveniente de la lluvia. A las 12 horas, el Club Kangu Alovera mostro su exhibición canina y, media hora más tarde, llegaba la tradicional muestra de folclore local. Este año han actuado los grupos Albazor, Asociación de mujeres de Sacedón, Almirez de Rebollosa de Hita y la Agrupación Musical de Pareja. Las anfitrionas cantaron dos canciones, la popular ronda de san juan y una jota segoviana, de la que ellas hicieron una versión local.

Combates, representaciones itinerantes de comediantes y músicos fueron la antesala de la comida popular, que se repartió a las tres de la tarde, y que consistió en una degustación de caldo con chorizo, acompañada musicalmente el grupo Dulzanares Folk. Gastronomía, música y una representación de personajes de la época despidieron la VI Feria Medieval de Pareja, Ribera de la Alcarria en una jornada dominical en la que el sol trajo consigo a centenares de visitantes.

“No puedo sino agradecer a todas las personas, asociaciones e instituciones que han colaborado de una u otra forma en el éxito de la feria, así como a todos los comerciantes, actuaciones, visitantes y autoridades que nos han acompañado, y destaco sobremanera a todos los parejanos que se merecen un diez. Hemos revivido, un año más, nuestro pasado y cumplido además el mandato del Alfonso X El Sabio. El rey pidió a los parejanos que hiciésemos esta feria por siempre jamás, y eso es lo que un año más, hemos hecho, con el fin, en nuestros tiempos, de atraer turismo, dar a conocer Pareja y, de paso, atraer público a los negocios locales”, afirmaba esta tarde Javier Del Río, alcalde de Pareja, en su balance sobre la recién concluida VI Feria Medieval de la villa alcarreña. El regidor también agradecía la labor desempeñada por el equipo de gobierno en la preparación y desarrollo de la VI Feria Medieval, y especialmente la de la concejala de Festejos, María Tierraseca, “que, un año más, ha mostrado su capacidad de organización y de trabajo”.

Organizada por la Asociación Cultural y de la Mujer y la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Pareja, la Feria Medieval cuenta con el apoyo del Ayuntamiento y la colaboración, desde su primera edición, de la Diputación de Guadalajara, a través de la Escuela Provincial de Folklore. A lo largo de los dos días, la feria ha recibido la visita de diferentes personalidades provinciales, regionales y nacionales. Juan Pablo Sánchez, Silvia Valmaña, Ana Guarinos y Jesús Parra han pasado en diferentes momentos para vivir, junto a los parejanos, su VI Feria Medieval.