El Gobierno regional lo tiene claro, “el objetivo de la política agraria en Castilla-La Mancha es el agricultor profesional, el que se juega su dinero en la actividad económica, el que desarrolla empleo y riqueza”. Una posición que ha transmitido el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, durante la celebración del tradicional Día del Viticultor en Tomelloso y donde se ha mostrado rotundo al afirmar que “desde luego no compartimos que se flexibilicen los criterios para que agricultores que no son profesionales puedan recibir ayudas de la PAC”, en respuesta  a las preguntas de los periodistas respecto a las reformas de la PAC.

El Gobierno de Castilla-La Mancha se muestra contrario a que se flexibilicen los criterios para que agricultores que no son profesionales cobren la PACEn esa posición del Gobierno regional, respecto a la Política Agraria Común (PAC), es al agricultor profesional “al que deben dirigirse todas las iniciativas”, ha añadido Martínez Arroyo que se ha mostrado convencido de que van a estar de acuerdo todas las organizaciones agrarias de Castilla-La Mancha y ha hecho una férrea defensa de estas ayudas que “tienen que seguir existiendo porque sin PAC no tendríamos la agricultura que tenemos, ni el sector agroalimentario que tenemos en Castilla-La Mancha”. Aunque, ha señalado la necesidad de priorizar en el reparto de los recursos públicos indicando que “hay que destinarlos donde más necesarios son, esta es la posición de la región”.

El titular de Agricultura en Castilla-La Mancha ha vaticinado una campaña de vendimia “absolutamente normal en cantidad, con una producción media y sin incidencias”, que con una planificación sectorial impulsada desde el Gobierno regional, “va a permitir que sigan viviendo miles de familias en nuestra región”.

En este sentido, Martínez Arroyo ha recordado que “es obligatorio que exista un contrato de compraventa entre compradores y vendedores de uva; es la ley y la ley hay que cumplirla” y ha advertido que desde la Consejería se va a vigilar para que así sea en la región.

En cualquier caso, ha asegurado que en Castilla-La Mancha hay un grado de cumplimiento muy alto. “El año pasado tuvimos una experiencia muy positiva en el cumplimiento de la obligación de que existiera un contrato de compraventa entre bodegas y agricultores” y, además, “hubo un grado muy alto de cumplimento también en la obligación de que las bodegas paguen la uva a treinta días”, tal y como establece la Ley de Morosidad. Dos cuestiones que, a juicio del consejero, “ayudan mucho a que el sector se organice y aportan transparencia”, pero en el que “tenemos que seguir haciendo mucho más”.

En esta materia, el Gobierno regional ha puesto en marcha un Plan de Trazabilidad de la Uva, “queremos que Castilla-La Mancha sea la Comunidad Autónoma más garantista en cuanto al vino que producimos, que tenga un origen claro y que, seamos capaces de garantizarlo para que eso, en definitiva, redunde en beneficio de todo el sector vitivinícola de Castilla-La Mancha”.

Éxito de incorporación de jóvenes

Preguntado por las solicitudes de jóvenes a las ayudas a la incorporación, cuyo plazo concluyó ayer, Martínez Arroyo ha manifestado el éxito de convocatoria y ha reiterado el compromiso del Gobierno regional para que “ni un solo joven en Castilla-La Mancha se incorpore al sector agrario sin ayudas públicas”. “Y lo vamos a hacer porque creemos que es la única manera de garantizar un futuro al sector que nos va a seguir representando como Comunidad Autónoma en el futuro y del que tenemos que sentirnos muy orgullosos”.

El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural ha estado acompañado en este acto por la delegada de la Junta de Comunidades en Ciudad Real, Carmen Olmedo, la alcaldesa de Tomelloso, Inmaculada Jiménez, el nuevo director-gerente de la Interprofesional del Vino de España, Jaime Palafox, el presidente regional de Asaja, Fernando Villena, y el secretario provincial de esta misma organización agraria en Ciudad Real, Florencio Rodríguez.