El Gobierno de Castilla-La Mancha ha destinado más de tres millones de euros a la reparación de más de 270 kilómetros de caminos rurales afectados por la DANA de octubre de 2024 en la región. El vicepresidente primero, José Luis Martínez Guijarro, ha comprobado este 9 de marzo de 2026 el resultado de los trabajos en Talayuelas (Cuenca), acompañado de la alcaldesa, Enma Cano, y los delegados provinciales Marían López y Virgilio Antón.
En el caso específico de la provincia de Cuenca, la intervención autonómica abarca 120 vías en las localidades que sufrieron los mayores estragos: Alcalá de la Vega, Algarra, Aliaguilla, Boniches, Campillo Paravientos, Casas de Garcimolina, Fuentelespino de Moya, Garaballa, Graja de Campalbo, Henarejos, Laguna del Marquesado, Landete, Moya, Narboneta, Salinas del Manzano, Salvacañete, Santa Cruz de Moya y Talayuelas. Solo en este último municipio, se han acondicionado 32,6 kilómetros con una inversión cercana a los 150.000 euros, celeridad que ha agradecido públicamente su alcaldesa.

Estas vías son esenciales para la actividad diaria y el sostenimiento económico de agricultores y ganaderos locales. Sin embargo, Martínez Guijarro ha lamentado que las ayudas del Gobierno de España no alcancen el 100% para estos pequeños municipios, una situación que deja a los ayuntamientos sin capacidad financiera para asumir las obras y que ha motivado a la administración regional a intervenir de oficio en los puntos estructurales más graves.
Contexto y Evolución de la Reconstrucción
La recuperación de la Serranía Baja conquense evidencia un complejo recorrido desde la catástrofe meteorológica de finales de 2024. Según el archivo de Liberal de Castilla, en los primeros compases de la emergencia, localidades como Talayuelas requirieron la movilización urgente de dotaciones de bomberos de la Diputación de Cuenca y efectivos de Geacam para asistir a los vecinos en las tareas más básicas.
Desde entonces, la gestión institucional ha evolucionado de la respuesta inmediata a la pugna por la financiación de las infraestructuras clave. Mientras que a finales de 2025 el Ejecutivo autonómico cifraba en casi 1,5 millones de euros la inversión inicial para recuperar 247 kilómetros de vías agrícolas en la comarca, las necesidades reales sobre el terreno han exigido redoblar este esfuerzo regional hasta superar los tres millones actuales. Esta asunción de costes por parte de la Junta subraya el desafío económico de la reconstrucción, en un contexto donde el Gobierno central canalizó más de 40 millones para la provincia, pero cuyos criterios de cofinanciación siguen suponiendo una barrera insalvable para los consistorios con menores recursos.

