La gala “Violas y Luz de Luna” tuvo lugar el sábado 22 de junio en Casillas de Atienza, en la Sierra Norte de Guadalajara, justo en la frontera donde se abrazan las dos castillas. El objetivo cumplido de este singularevento cultural, sin parangón ni referencias en nuestro país, ha sido reunir a más de 800 personas mediante la participación activa de las personas vinculadas a los pueblos limítrofes, aquellos que conforman el Círculo Cabreriza 2025, la zona 0de la despoblación de la Serranía Celtibérica, un área de 2.025km apenas habitado por 4.193 personas, poco más de 2hab/km2.

La gala Violas y Luz de Luna hermana a 800 personas de más de 30 pueblos de Guadalajara y Soria
Casillas de Atienza fue la localidad que acogió esta 2ª edición de la gala Violas y Luz de Luna que ha marcado un antes y un después en los eventos colaborativos en ambas provincias.

Desde las 18h de la tarde los asistentes fueron llegando, había ganas de vivir algo tan insólito como irrepetible. Las calles, llenas de gente paseando como nunca antes se había visto, invitaban poco después a reunirse tras la cena en la plaza para descubrir las caras de tantos desconocidos entre si que en el fondo comparten las raíces más profundas.

A las 23h todo el alumbrado del pueblo se apagó y la oscuridad dio paso a una cuidada iluminación centrada en la Joven Orquesta Sinfónica de Bandas Sonoras (JOBS) de Zaragoza,en la plaza de Casillas de Atienza y en todas sus calles iluminadas con velas led. En semejante entorno y con más de 800 personas ocupando sus asientos, en un pueblo en el que en invierno solo vive una persona, dio comienzo la música.La orquesta sinfónica JOBS hizo disfrutar a todos como nunca antes de las mejores bandas sonoras de las películas más clásicas mientras los aplausos no cesaban. Algunos de los oriundos de Casillas no salían de su asombro, “Nunca antes habíamos tenido un evento ni parecido y quizá no volvamos a tenerlo”y un miembro de la organización declaró: “Me quedo con las nuevas caras, con las ganas de trabajar codo con codo; pueblo con pueblo”.

Cuando acabó el concierto, ya de madrugada y bajo la inmensidad del cielo con su cúpula de estrellas como techo, llegó el turno de Los Mosqueteros del Cielo. Los miembros de la Sociedad Astronómica de Ávila, armados con 6 grandes telescopios, mostraron a los asistentes Júpiter, Saturno y otros cuerpos celestes y constelaciones que enviaron su luz desde millones de kilómetros de distancia hasta este pequeño rincón a las afueras de Casillas de Atienza.

El futuro de esta gala está por escribir, como el de los pueblos del Círculo de Cabreriza 2025, pero este encuentro sin precedentes como el vivido el pasado sábado, hace presagiar que el futuro no está escrito y serán los pueblos y sus gentes los que tomen las riendas de su futuro.