La Ermita de San Roque se llenó en las II Jornadas Didácticas de Folklore de Sigüenza
Una interesante ponencia de Nacho Amo y Pablo Zamarrón daba comienzo a una iniciativa promovida por todas las asociaciones que, de una u otra manera, tienen que ver con la música en la ciudad del Doncel.

La Ermita de San Roque se llenó este fin de semana en la II Edición de las Jornadas Didácticas de Folclore de Sigüenza. Las Jornadas las introdujo la concejala de Cultura Sonsoles Arcones, que agradeció la participación de las asociaciones de la ciudad del Doncel, y su implicación con las Jornadas,  y dio paso a la primera de las propuestas, una ponencia didáctica que impartieron Pablo Zamarrón, recién nombrado académico de la Academia de San Quirce de Segovia, y el seguntino Nacho Amo. VER PRESENTACION SONSOLES ARCONES

Para hacerlo, habían preparado una amplísima muestra de instrumentos. Tuvo su prolongación en una ponencia en la que mostraron como se tocaban muchos de ellos. Pablo y Nacho pidieron la colaboración de varios músicos de las diferentes asociaciones de la ciudad de Sigüenza. VER PONENCIA MUSICAL Así el redoblante Juanjo Molina, el dulzainero Jorge Atance y otros voluntarios, ayudaron a Pablo y Nacho a desgranar algunos de los secretos de la música folk, mostrando cómo en los pueblos, se ha hecho música, tradicionalmente, con casi cualquier cosa.  Las piezas, generosamente aplaudidas por el público, le pusieron banda sonora a la conferencia, haciendo, música y palabras, de paso, referencia a la vida corriente del campo en España. ESCUCHAR LA PONENCIA COMPLETA.

Poco a poco, y a lo largo de la tarde, la Ermita se llenaba de seguntinos para escuchar la disertación como, después, el concierto de un grupo clásico del folclore español, como es Mayalde. VER MAYALDE. Por espacio de más de una hora, los salmantinos se metieron al público en el bolsillo, en una Ermita ya completamente llena. Cerca de doscientas personas disfrutaron de la cena popular  allí mismo, y, para terminar, los hermanos Ramos, liderando a la Orquestina de la Abuela Pina, recordaron que no hacen falta muchos medios para recordar los sones de siempre y para hacer bailar al personal, hasta bien pasadas las doce de la noche.