Si importante es para la Diputación de Cuenca el patrimonio artístico, monumental y natural de la provincia, no lo es menos su patrimonio inmaterial; ese acervo cultural característico de esta tierra que ha marcado el día a día de sus gentes durante el siglo pasado y que ha pervivido en el tiempo en la memoria de esos conquenses que aún pueden recordar cómo fue su niñez hace ya más de ochenta años. Esos recuerdos, anécdotas, costumbres, oficios, dichos, etc. son los que la Diputación ha querido inmortalizar para las generaciones presentes y venideras en el proyecto denominado Memoria Oral de la Provincia de Cuenca, que, después de meses de trabajo y bajo la coordinación del historiador Miguel Romero, ya ha visto la luz y es toda una realidad.

La Diputación inmortaliza todo un siglo de experiencias vitales con la Memoria Oral de la Provincia de Cuenca
• Este proyecto de la institución provincial permite que el patrimonio inmaterial de nuestra provincia, hasta ahora solo disponible en la memoria de los conquenses más longevos y testigos directos del siglo XX, se conserve en el tiempo y sea accesible al público en general a través de la página web Memocuenca

Un ambicioso proyecto presentado este viernes en el Auditorio de la capital con el que, según el diputado de Cultura, Francisco Javier Doménech, la institución provincial ha querido preservar esa parte de nuestra historia, de nuestras raíces, en peligro de desaparición al formar parte de la memoria oral de nuestros mayores, al tiempo que ha querido rendir un sentido homenaje a esos conquenses que con su trabajo, esfuerzo y dedicación a lo largo de toda su vida han hecho posible que hoy en día podamos disfrutar de esta sociedad tal y como la entendemos.

Y es que, según agrega, estos conquenses atesoran en su memoria la historia de nuestros pueblos, su evolución, sus tradiciones, sus costumbres, los oficios artesanales y, en definitiva, un valioso legado digno de conservar y difundir, que, desde ahora, es accesible para el público en general a través de la página web Memocuenca en http://mocuenca.antropolis.net/web_mocuenca/home/.

El proyecto de a Memoria Oral de la Provincia de Cuenca se ha desarrollado en dos fases, centrando la primera en La Serranía y Cuenca capital y la segundo en el resto de la provincia. Al final se han llevado a cabo entrevistas a cerca de 120 personas, la mayor parte mayores de 80 años de edad, de numerosos municipios de todas las comarcas de la provincia.

Entrevistas con una duración de entre una y dos horas que han sido filmadas en formato digital de alta resolución con equipos integrados por un técnico de comunicación e imagen y por un antropólogo, trabajando sobre un cuestionario base que se ha modificado en función de las características de los entrevistados.

Esta labor ha llevado consigo, según ha detallado el diputado, la intervención de otros equipos dedicados a la transcripción, digitalización y tratamiento de los datos recabados con el fin de obtener un producto de fácil difusión y uso por la ciudadanía.

Dichas entrevistas han sido tratadas aplicando el novedoso programa Dédalo, que permite su difusión en la red, creando para ello un Banco de Memoria alojado en el citado portal web Memocuenca, que puede ser consultado libremente por los ciudadanos; todo ello sin olvidar que podrá alojarse en las páginas web de los Ayuntamientos los Bancos de Memoria de los vecinos de la localidad o de la comarca.

Al haberse procesado con el programa Dédalo, la consulta del Banco de la Memoria es absolutamente interactiva, permitiendo al visitante preguntar al entrevistado mediante opciones temáticas (cultivos, oficios, herramientas, gastronomía, familia, enfermedades, remedios tradicionales, etc…) y obteniendo la correspondiente respuesta de inmediato en pantalla.

De la misma manera, junto a la memoria oral, el proyecto también ha incluido recoger en el mismo formato otros elementos del patrimonio inmaterial, así como del material asociado al mismo; es decir, herramientas, talleres de trabajo, especies vegetales y animales autóctonas, viviendas tradicionales, vestimentas, etc.

En definitiva, un proyecto que no solo permite preservar nuestras raíces y nuestra historia, sino que, según ha recalcado Doménech, se convierte en una excelente herramienta que posibilita el aprovechamiento del patrimonio inmaterial con fines educativos, de investigación o como elemento de creación de recursos para el turismo rural y cultural tan importante para el desarrollo de la provincia.