La Corporación Provincial cumple con la tradición y asiste a la función religiosa en el Santuario de las AngustiasEl Viernes de Dolores siempre tiene una especial connotación para la Diputación Provincial de Cuenca. Y es que, como manda la tradición, la Corporación Provincial, encabezada por su presidente, Benjamín Prieto, ha asistido, a partir de las seis de la tarde, a la solemne función religiosa en el Santuario de la Virgen de las Angustias, patrona de la Diócesis de Cuenca. Una Eucaristía oficiada por el obispo de Cuenca, José María Yanguas, que ha vuelto a congregar a numerosos fieles que han abarrotado esta bella ermita de la capital conquense, viéndose obligados algunos de ellos a permanecer fuera del templo escuchando la misa. La imagen de la Patrona de la provincia ha presidido desde el altar esta función religiosa, que ha servido, una vez más, de preámbulo al arranque oficial de la Semana Santa conquense, con el posterior pregón inaugural, esta vez en el Teatro-Auditorio de la capital, después de 23 años celebrándose en la iglesia de San Miguel, y a cargo del Cardenal Carlos Amigo. Una cita, por lo tanto, ineludible en la que la provincia ha vuelto a tomar especial protagonismo en la capital a través de su patrona, la Virgen de las Angustias.