La Asociación de Vecinos Centro de Cuenca ha denunciado la falta de participación real en el diseño de la remodelación de la calle Carretería y del Plan de Acción Integrado (PAI) 2026-2030, que absorberá más de 10 millones de euros de fondos europeos. Durante una reunión celebrada el pasado 3 de marzo en el Ayuntamiento de Cuenca, el consistorio confirmó que los proyectos se expondrán al público únicamente cuando estén finalizados, restringiendo la intervención ciudadana al posterior trámite de alegaciones.

Dudas sobre la gestión
El colectivo califica el encuentro como estrictamente informativo y considera contradictorio que la portavoz municipal anunciara posteriormente la existencia de cauces de participación. La asociación cuestiona la capacidad del personal municipal para asumir internamente el diseño de la obra sin haber convocado un concurso público multidisciplinar. Asimismo, alertan sobre la falta de transparencia por el uso reiterado de contratos menores y censuran que el Ayuntamiento haya ignorado 1.000 firmas vecinales amparándose en la encuesta de un solo particular.
Un año de reclamaciones
Esta falta de consenso prolonga las quejas que el tejido asociativo conquense lleva meses manifestando sobre la gestión urbanística del centro. En octubre de 2025, los residentes de la zona recogieron cerca de 900 firmas exigiendo transparencia para evitar errores de planificación del pasado, como ocurrió con los polémicos cambios en las rutas de autobuses. Posteriormente, en febrero de 2026, vecinos, partidos y arquitectos conformaron un frente común inédito para denunciar la fragmentación de encargos mediante contratos menores y la imposibilidad de acceder al anteproyecto.
La controversia política
La tensión vecinal ha ido acompañada de un creciente conflicto institucional en torno a esta actuación, cuya reurbanización fue anunciada inicialmente en mayo de 2025 a través de un convenio con la Junta de Comunidades. Coincidiendo con la cita vecinal del 3 de marzo, la oposición municipal acusó al equipo de gobierno de vetar deliberadamente su asistencia a las reuniones sobre el PAI. La trayectoria histórica del proyecto evidencia una profunda fractura en el diálogo entre el consistorio y los distintos sectores sociales que reclaman consenso en Cuenca.

