“Cada año pido a las hermandades, en la última Junta General antes de Semana Santa, que traten de dar lo mejor de sí mismas para que el trabajo que hacen se vea reflejado por fin en la calle y que nos salga la mejor Semana Santa de la historia. No sé si ha sido la mejor, pero lo que sí sé es que la de este año ha sido una Semana Santa de sobresaliente”. Con estas palabras ha valorado el presidente de la Junta de Cofradías, Jorge Sánchez Albendea, la recién concluida Semana Santa de Cuenca, en su tradicional balance del Lunes de Pascua.
Para el presidente, los tres ejes que han marcado esta valoración han sido la altísima participación, en crecimiento, y en la que destaca este año especialmente la de niños y jóvenes; el orden prácticamente impecable en nuestros desfiles procesionales, fruto del buen trabajo que las hermandades desarrollan a lo largo del año y que se apoya en la institución; y una mayor cuota de silencio y respeto entre el público, si bien con los puntos habituales a mejorar, como la Plaza Mayor, donde faltó ese silencio el Martes, Miércoles y Jueves Santo, pero sí fue palpable en los desfiles más penitenciales (Siete Palabras del Lunes Santo, Santo Entierro y El Duelo), en la llegada de la Soledad de San Agustín en Camino del Calvario e, incluso, en la entrada de La Borriquilla el Domingo de Ramos.

Con respecto al silencio, el presidente ha remarcado la necesidad de mantener nuestras tradiciones tal y como son: ha destacado en este sentido como positivo que no hubiera aplauso el Domingo de Ramos en la entrada de los pasos en la Catedral, mientras que ha afeado los gritos y ‘vivas’ que se profirieron el Domingo de Resurrección en el momento del Encuentro en la Plaza de la Constitución. “Hemos de entender que nuestra Semana Santa es sobria y seria, y evitar este tipo de manifestaciones. No porque pensemos que se hagan con mala intención, sino porque no nos son propias y no contribuyen a preservar lo nuestro”.
Sobre la altísima participación, el presidente ha querido destacar “las largas filas de nazarenos que hemos visto todos los días, con muchas hermandades doblando e incluso triplicando filas para agilizar el desfile, unas filas que engrandecen nuestra Semana Santa”; es por eso que el presidente ha agradecido a los nazarenos de tulipa “su saber estar y que hayan acompañando a sus pasos, muchos de ellos de principio a fin, que es algo también a destacar: prácticamente todas las hermandades han llegado con muchos hermanos al final de la procesión, lo que habla muy bien de ese compromiso y esfuerzo colectivo”.
En cuestiones de participación, sin duda el aspecto más relevante este año ha sido el gran crecimiento de la fila del medio, la de nuestros niños. “Ha sido una alegría ver esas largas filas detrás del Guion todos los días, con hermandades con las que han participado hasta 400 niños y niñas y con una media muy alta, en general”, ha destacado Sánchez Albendea, quien ha visto en las procesiones el reflejo de la alta participación que viene registrando desde hace unos años la Procesión Infantil y, también, ese trabajo constante de las hermandades por fidelizar a los más pequeños con actividades específicas para ellos durante todo el año. “Los niños y niñas son nuestro futuro y ver lo que hemos visto esta Semana Santa nos hace tener la tranquilidad de que nuestros valores se están transmitiendo, calan y eso se refleja en la calle”, ha apostillado.
En el aspecto organizativo, el presidente ha destacado también en su balance “el trabajo de la organización externa, que permite que nuestras procesiones luzcan con tanta brillantez, y que ha sido excepcional, muy difícil de superar”, así como el de “las fuerzas de seguridad, por su ejemplar labor, garantizando el orden, la seguridad y el bienestar de nazarenos y espectadores. Su profesionalidad y entrega han sido fundamentales para el desarrollo exitoso de nuestros desfiles”, y el buen hacer de los servicios municipales que se ponen a nuestra disposición, pues han trabajado con responsabilidad e implicación”.
El presidente ha querido agradecer el trabajo de la Comisión Ejecutiva de la Junta de Cofradías, así como la “total implicación” de las hermandades, a quienes ha expresado su “más sincero agradecimiento por su compromiso, esfuerzo y dedicación, que han hecho posible el esplendor y la solemnidad de cada desfile procesional”; también ha agradecido la cobertura – que ha calificado como “espectacular” – al Gabinete de Comunicación. Un agradecimiento y felicitación que ha extendido a los medios que han cubierto nuestra Semana Santa, con mención especial a los periodistas locales y regionales “cuyo trabajo no es flor de un día, sino que dan espacio a nuestro día a día”, ha recalcado.
No se ha olvidado tampoco el presidente de todos y cada uno de los nazarenos y de todos los conquenses en sus agradecimientos. De estos últimos ha dicho que “saben que Cuenca tiene un tesoro que deben cuidar con amor, devoción, entrega y respeto, y así lo han hecho”. Sobre los nazarenos, Sánchez Albendea ha destacado que “han demostrado un año más que Cuenca es una ciudad nazarena y su acompañamiento masivo ha estado lleno de devoción y recogimiento”.
En el debe, apuntaba el presidente algunos aspectos a mejorar, como la necesidad de seguir trabajando para desterrar las zapatillas deportivas de la uniformidad nazarena, así como la necesidad de regular el uso de mochilas, bolsas o la presencia de carritos de bebé en las filas. También el trabajo para recuperar el silencio fuera de las filas en los puntos donde todavía no se ha conseguido, pero también dentro, entre los nazarenos y en alguna de las formaciones musicales que nos han acompañado este año: “En este sentido, tenemos un espejo claro: el impecable comportamiento de la Banda de Trompetas y Tambores de la Junta de Cofradías es el que deben mantener todas las bandas y es en esto en lo que vamos a seguir trabajando”. El cable que afectó al paso de En el Calvario por Las Torres o la no retirada de las terrazas que obligó a dar la curva larga de La Hispanidad a las hermandades de El Perdón son también aspectos a trabajar en adelante.
