José Luis Chamón

El año, recién acabado, no supuso en Jábaga interrupción alguna porque la finalización de la legislatura, y el inicio de la nueva, fue de continuidad absoluta al lograr más del 74% del apoyo electoral que, traducido de otra forma, viene a revalidar una nueva confianza avalada, también, por los resultados de legislaturas anteriores en las que, el fin primordial de la Corporación, ha sido el de afianzar los proyectos importantes para el municipio. Afianzarlos, iniciarlos y finalizarlos como en el caso que nos ocupa, el del año 2019 en el que “se ha asfaltado el camino a Navalón. Una obra importante acometida íntegramente por este Ayuntamiento, por algo más de 113.000 euros, que ha puesto la autovía  a tiro de piedra no solo para los vecinos de nuestras pedanías de Navalón, Villar del Saz de Navalón o Sotoca sino que, también, ha supuesto un avance importante para municipios ubicados al pie de la CUV 2124”,  asegura José Luis Chamón, alcalde de Fuentenava de Jábaga  al tiempo que recuerda la rehabilitación llevada a cabo en la fachada este y espadaña de la iglesia de Jábaga, por algo más de 8.000 euros, o el asfaltado de la carretera de acceso a este núcleo, desde la autovía A-40, obra llevada a cabo por la Diputación Provincial. “Cierto. Una obra importante para todos porque ha mejorado, y de qué manera, el tráfico a Jábaga por un firme más ancho, mejor compactado y pintado que da ventajas y seguridad al tiempo que, por esa obra, también mejoramos el firme de la Travesía Camino Santiago que da acceso a Jábaga desde la antigua carretera de Madrid o, lo que es lo mismo, del camino a Cólliga” añade Chamón recordando que se garantizan un año más las bonificaciones fiscales y el superávit municipal consiguiendo un endeudamiento cero que permite atender todos los servicios municipales en cada uno de sus núcleos.

Se aumentan las inversiones financiadas con un porcentaje reducido municipal que permite no aumentar ni incrementar impuestos manteniendo las bonificaciones fiscales

El futuro Centro de Usos Múltiples

Además, en este año recién terminado, se han iniciado o están en fase de adjudicación nuevos proyectos e iniciativas que van a superar los 658.000 euros. “Se trata del asfaltado y mejoras del camino a Chillarón por parte de la Diputación Provincial por un importe de 200.000 euros, obras con fondos ITI (Inversión Territorial Integrada) en las que se incluyen el Centro de Usos Múltiples y la sustitución del alumbrado público en Jábaga. Hay más obras dentro de los Planes Provinciales (POS) correspondientes a las anualidades 2019, próximas a terminar, y las del 2020 con inversiones importantes que, entre otras cosas, garanticen los medios (bocas de riego e hidrantes) para que los bomberos puedan llevar a cabo trabajos en nuestro territorio. Obras en las que, el Ayuntamiento, aporta 185.000 euros y otras, como la adecuación y mejora de accesos al Merendero de Jábaga por parte de la JCCM. Un área recreativa ubicada en un valle que forma montes propiedad del Ayuntamiento como  la Cuerda, El Refrentón y el Callejón pero con uso y gestión de la JCCM. Se acometerá la mejora del merendero pero, también, la de sus accesos para que este área siga siendo atractiva para todos. Aquí, el Ayuntamiento invertirá cerca de 30.000 euros como ya ha invertido 5.200 en la canalización y posterior cableado de lo que será el paseo iluminado a la ermita de San Roque. Una ermita sobre la que existe un proyecto de recuperación que tendrá que esperar como consecuencia del deterioro y posterior restauración de nuestras iglesias. Me he referido a la restauración de parte de la de Jábaga, pero, a esa parte, hay que añadir el arreglo de la fachada norte, de la histórica, y de la eliminación del cableado con un presupuesto de más de 24.000 €. Se trata de una actuación muy concreta en la que, además del soterramiento de lo cableado, se va a iluminar de otra manera la zona intentando dar mayor entidad al pueblo pero respetando el patrimonio. En definitiva”, añade José Luis Chamón, “se aumentan las inversiones financiadas por fondos europeos, regionales o provinciales con un porcentaje reducido municipal que permite no aumentar ni incrementar impuestos manteniendo las bonificaciones fiscales”.

La España vaciada

Hoy se habla mucho de despoblación pero poco de concienciación

Obras en el camino a Chillarón y restos de San Roque

La España vaciada me parece una terminología que hunde sus raíces en la España de los años 50 cuando, los tecnócratas, recién entrados en el gobierno de Franco, buscan mano de obra barata en nuestros pueblos en donde, el futuro, era el día sin mañana.

Un porvenir de abarcas, de caminos de herradura, de pelapinos, pastoreo, de economía de subsistencia y de cambios necesitaba que, alguien, pregonara que en Valencia o en Madrid hacía falta mano de obra para construir la España del progreso. Un pregón que fue vaciando nuestros pueblos –década a década-  dejando atrás vidas, haciendas y, en algunos casos, ruinas.

“Estamos en un municipio que sufre la despoblación. Fíjense si la sufrimos que, en Sotoca, tenemos 6 habitantes, en Fuentesclaras 18, en Villar del San de Navalón hay 13 y, en Navalón, 34 habitantes. Se trata de núcleos de población que, tras tener ayuntamientos propios, se anexionaron a Jábaga cuando, ya, habían perdido gran parte de sus habitantes origen de esa fusión que, en Europa, se produjo a mediados del siglo XX. “Hoy se habla mucho de despoblación, pero no se habla de concienciación de esa despoblación. Una concienciación que pasa porque, los que la padecemos, somos los pequeños municipios que vemos que no hay políticas públicas, suficientes, que incidan en ese mundo rural. Sabemos que el éxodo supuso la pérdida de población. Gentes y gentes que se marcharon en busca de mejores condiciones de vida para ellos y para sus familias. Por eso creo firmemente que lo que  se debe de hacer, es concienciación estatal, regional, provincial y local para que esas políticas vayan directamente a los municipios porque lo mismo es tener 6 habitantes que 220 porque las inversiones son las mismas: abastecimiento, canalizaciones, saneamientos, servicios etc y,  en cambio, desde hace años, se viene aplicando la política de según el número de habitantes, así es el reparto económico”, dice José Luis Chamón en el despacho de la alcaldía en Jábaga.

Jábaga

“Hay que hacer políticas públicas incentivando la intervención privada. Ordenar las necesidades de las pequeñas localidades para después actuar. Definir lo que es un pueblo, lo que tiene y lo que necesita. Activar políticas fiscales para los residentes, políticas que beneficien las intervenciones privadas que son las que van a asentar población y, a partir de ahí, actuar.  Reactivar el mundo rural pasa por garantizar un servicio universal en educación, sanidad, telefonía, etc. Servicios básicos que hay que dar: agua, electricidad, limpieza, alcantarillado etc. y, eso, le vale igual al núcleo de 3.000 habitantes que al de 6. Ahí está la herida. No consiste en hablar sino en concienciarnos. Por eso se debe de hacer un estudio específico de las necesidades de cada pueblo para atajar la despoblación. Políticas fiscales diferenciadoras del mundo rural del que no lo es incentivando la solidaridad entre comunidades ricas y pobres. Debe de haber políticas provinciales, regionales o nacionales que primen a los que menos población tienen desde una coordinadora con dinero de Europa o de otros orígenes, sin menospreciar a los grupos de acción local que vienen desarrollando esta iniciativa con fondos Feder estatales y regionales, auténticos conocedores de la problemática del mundo rural” añade Chamón, que forma parte del grupo de acción local ADESIMAN, o sea presidente de la Red Provincial que se ha visto reducida de 5 a 3.

La infantería de un partido son su alcaldes y concejales

Otro problema que también echa raíces en el terruño provincial es el del individualismo y la resignación, dice José Luis Chamón, como dando por finalizada la entrevista de la que rebota la palabra concienciación. Por eso le pregunto que, si los políticos que rigen destinos, son conscientes de lo que alcaldes como él hacen en los pueblos: “la infantería de un partido son sus alcaldes y concejales por la cercanía y el cuerpo a cuerpo por lo que creo que, los partidos, descansan sobre sí mismos gracias a sus alcaldes” asegura Chamón antes de que le pregunte si, desde esas altas esferas, piden consejos. “ Mira, es que hay varias facetas en la política. La local, la regional, la provincial…Mi experiencia viene de haber estado 20 años en la ciudad de Cuenca ocupando cargos con responsabilidades y, eso, me ha permitido tener una visión distinta a la hora de venir a tu pueblo como alcalde. Se consulta poco sobre las políticas a desarrollar en pueblos pequeños y soy de los que piensan que hay que partir de lo particular para llegar a lo general. Lo local debería ser la escuela de la experiencia, de la moderación. Peldaño de una escalera, sin el cual, no se podría subir al siguiente más alto.