El proceso de desmantelamiento de la central nuclear José Cabrera comienza su fase final una vez concluidos los trabajos de desmontaje de los componentes radiológicos y la descontaminación de los edificios. Desde esta manera, el emplazamiento de la instalación alcarreña empezará a cambiar a los largo del próximo año, cuando comiencen las demoliciones más importantes.

José Cabrera afronta su etapa final una vez concluidos los desmontajes radiológicos y la descontaminación de los edificios
Con la reciente retirada de la chimenea de ventilación ha empezado a cambiar la fisonomía externa de la planta

El desmantelamiento de la central nuclear José Cabrera afronta su última fase. Tras la retirada de los componentes del circuito primario (donde se encontraba el reactor), del resto de componentes radiológicos y finalizar la descontaminación de los edificios, la ejecución del proyecto alcanza ya el 86%.

Para lograr esta descontaminación de los edificios clasificados como radiológicos se han realizado miles de mediciones y de tomas de muestras. Así, y solamente en el Edificio de Contención -el lugar que albergaba el reactor- se han medido y se desclasificarán 14.000 m2 de superficies.

Entre los trabajos recientemente acometidos, destaca el desmontaje, el pasado verano, de la chimenea de ventilación de la central. La chimenea era el punto de emisión, una vez filtrados, de los efluentes gaseosos de los edificios radiológicos de la instalación que tuvieran sistemas de ventilación. Estaba fabricada de hormigón armado y tenía una altura de 60 metros, apoyada sobre una cimentación de 4,5 metros de profundidad, y unos diámetros exteriores comprendidos entre los 5 metros de diámetro en la base y los 1,8 metros en el extremo superior.

Para su retirada, la chimenea se segmentó en 12 piezas mediante el uso de hilo de diamante refrigerado por agua, y con el apoyo de elementos de izado, grúas, andamios y plataformas. Estas piezas fueron trasladadas al suelo para su caracterización, troceado y gestión. Tras estos cortes, la chimenea quedó finalmente segmentada en 25 piezas, que pesaron en su conjunto 315 toneladas. Los trabajos se desarrollaron con total normalidad y de acuerdo con la programación establecida. Una vez realizadas las medidas de caracterización, todas estas piezas quedaron desclasificadas y su gestión será realizada como material convencional.

Próximas actividades

Para 2019, está previsto que comience la demolición de los principales edificios. Estos trabajos empezarán por el Edificio del Evaporador, Almacén de Residuos 1, Edificio Eléctrico (donde estaba la antigua Sala de Control de la central), y el Edificio de Contención y Auxiliar. Todos estos trabajos se encuentran englobados en la licitación correspondiente y se encuentran en tramitación administrativa para su posterior adjudicación.

Algunas cifras

Desde que Enresa asumiera la titularidad de la central nuclear José Cabrera, en febrero de 2010, y hasta el 30 de septiembre de 2018, se han generado 16.879 toneladas de materiales. De esta cantidad, 6.215 toneladas corresponden a material convencional, 5.801 toneladas corresponden a residuos radiactivos de muy baja actividad, 1.433 toneladas corresponden a residuos radiactivos de baja y media actividad y 3.430 toneladas a material desclasificado.

Por lo que respecta al personal, en el desmantelamiento de la central nuclear José Cabrera trabajan actualmente una media de 175 personas que pertenecen a 25 empresas diferentes. El 66 % de estos trabajadores proviene de la provincia de Guadalajara.

Desde su comienzo, este desmantelamiento se ha convertido en un centro de interés para la comunidad técnica y científica del sector, tanto a nivel nacional como internacional. Desde que Enresa comenzó con los trabajos de Zorita, más de 5.200 personas de todo el mundo han visitado estas instalaciones.