El desarrollo futuro de Incarlopsa, compañía castellano manchega líder en la producción y elaboración de productos cárnicos porcinos, se articula en torno a varios ejes: el compromiso con la innovación, la apuesta por la internacionalización, un modelo de producción verticalmente integrado que garantiza la máxima calidad del producto, el fomento de la economía de proximidad, si bien entre todos destaca el compromiso con el equipo humano que conforma Incarlopsa.

Incarlopsa ha incrementado su plantilla en torno al 30% en 2019 y prácticamente se ha duplicado en los últimos tres años
· En 2019, Incarlopsa ha destinado más de 315.000 euros a formación, un 34% más que en el ejercicio anterior

Como empresa familiar, el compromiso de Incarlopsa con su equipo humano es absoluto. La promoción de un ambiente de trabajo que fomente la igualdad de oportunidades en materias como el acceso a la empresa, la retribución o la conciliación, entre otras; el desarrollo profesional de cada empleado y empleada en un empleo de calidad; y su formación continuada para potenciar su capacitación y su desarrollo, tanto desde un punto de vista personal como profesional, centran el modelo de gestión de las personas de Incarlopsa.

A cierre del ejercicio 2019, la compañía daba empleo de modo directo a 2.404 personas. En este sentido, la plantilla se ha incrementado un 28,7% respecto al año anterior, cuando contaba con 1.868 empleados y empleadas, y ha aumentado un 74% en los últimos tres años, respecto a las 1.382 personas que componían el equipo humano de Incarlopsa en 2016. Teniendo en cuenta el empleo indirecto generado, Incarlopsa en 2019 ha dado trabajo a 3.650 persomas.

Más de 315.000 euros dedicados a formación en 2019 que se han traducido en unas 34.000 horas

Según el perfil de empleado, en 2019 el 25,6% del personal de Incarlopsa son mujeres, si bien este porcentaje se incrementa hasta el 37% si nos ceñimos a los miembros del consejo de administración, máximo órgano de decisión de la compañía. Además, es una plantilla joven, puesto que en torno al 82% de los trabajadores tienen 50 años o menos; el 65% de los contratos son indefinidos y el 10% de la plantilla está incluido en un programa de flexibilidad horaria para promover la conciliación de la vida familiar y laboral.

El compromiso de Incarlopsa con la formación continuada de su equipo humano se ha traducido en una inversión de 315.845 euros, lo que representa un incremento de en torno al 34% respecto al ejercicio anterior. Además, se han dedicado 33.644 horas a garantizar el desarrollo personal y profesional de sus empleados y empleadas, que supone un crecimiento aproximado del 66% y prácticamente cuadruplicar las horas dedicadas a formación en 2016. El número de horas de formación por trabajador en 2019 se ha situado en 13,99 horas. Esta formación se ha centrado en aspectos relacionados con la correcta manipulación de los alimentos, la sostenibilidad o el bienestar animal, entre otros aspectos.

 
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