Mayo a la Virgen de la Cuesta

 

A Huelves la encontramos al pie de la Sierra de Altomira dominada por las ruinas del castillo de Acuña. El clima es frío y, en verano, desde la salida del sol hasta las 9 de la mañana, se percibe una brisa tan fría que los trabajadores han de abrigarse en las labores de las eras. Es lo que se puede leer en el Diccionario de Geografía, Historia y Estadística de Madoz de mediados del siglo XIX. Un pueblo que se compone de 11 casas de pocas comodidades excepto la de los señores Paradas, y que dispone de un hermoso molino de aceite.

Hay 3 entradas para el pueblo: la del norte, de Huete, la del sur de Uclés y la del oeste de Tarancón. Las calles son llanas estando, cinco de ellas, empedradas quedando, en la parte sur, la casa del ayuntamiento, cárcel, pósito con 80 fanegas de trigo y escuela a la que concurren 12 niños. La iglesia parroquial, bajo la advocación de san Miguel Arcángel, estaba servida por un cura de entrada y un sacristán.

En el año 1809, el día de la Batalla de Uclés, fueron robadas por las tropas francesas las alhajas de esta parroquia que eran de mucho valor y remitidas, desde Lima, por su arzobispo don Diego Antonio Parada, pariente de los señores del pueblo.

En esta población se halla la ermita de la Virgen de la Cuesta con  tres ábsides semicirculares que, por el exterior, le dan un aspecto elipsoidal y, a sus inmediaciones, el cementerio bien ventilado que por haberse construido sobre piedra caliza, no se hace uso de él a causa de los ímprobos trabajos que cuesta abrir una sepultura, enterrándose en el atrio de la iglesia con grave perjuicio para la salud.

El estudio encargado por Madoz, refleja que existen varias fuentes y pozos. Al noroeste se hallan las alamedas de los Parada y el terreno es fértil con 3.000 fanegas de sembradura aunque también se da la viña y el olivo. Hay alguna huerta cercana al río Riánsares que es río gracias a los aportes del Ontanillas aunque siempre lleva poca agua excepto en época de lluvias moviendo dos molinos harineros.

La industria es la agrícola y la fabricación de yeso común y blanco bastante bueno. La población es de 398 almas y el presupuesto municipal es de 3.600 reales.

Esta villa fue de Señorío de los Paradas con los despoblados de Torrejón y las Chozas. Pero en 1814 se hizo realenga conservando los señores el derecho de alcabalas y tercias y oficios de mojonero almotacén, por título oneroso de compra.

En las excavaciones hechas para la carretera a Valencia, se encontraron cimientos de edificios, piedras labradas, sepulcros y otros objetos que demuestran su antigüedad. Uno miliario (columna cilíndrica que puesta al pie de las calzadas romanas indicaban  la distancia de 1.000 pasos) se encuentra expuesto en Segóbriga mientras que, dos más, se pueden contemplar en la ermita.

Huelves hoy

Transcurridos 170 años, el molino de aceite, como los dos harineros, es pura historia y, el río, debido a unas obras realizadas para poder alimentar a las Tablas de Daimiel, es poco más que un arroyo.

Con un consultorio médico que está disponible lunes, miércoles y viernes, de las 300 almas, hoy se encuentran empadronadas 100 personas aunque solamente sean  55  las que viven en el pueblo en donde encontramos a 13 niños. Uno más que hace 170 años. Niños en edades comprendidas entre los 3 y los 14 años que acuden al colegio en Tarancón aprovechando la ruta escolar.

No hay tiendas, y el pueblo, se abastece de la venta ambulante.  De los productos que ponen al alcance de sus manos esas tiendas móviles que tienen las rutas marcadas desde hace años.

El Mayo

El Mayo a la Virgen de la Cuesta fue grabado en los estudios de Radio Peninsular en Cuenca. Indicativo al que se añadía de la Red de Emisoras de Radio nacional de España.

Se grabó en el año 1972 gracias a un concurso de Mayos y Canciones de Ronda en el que participaron varios pueblos de la provincia de Cuenca. Un mayo que, casi como todos, es muy reiterativo destacando el sonido de las bandurrias y de las voces, muy jóvenes, femeninas.

 
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