Los servicios de emergencia tuvieron que intervenir ayer por la tarde para asegurar la carretera de Alcázar y el centro educativo ante el riesgo para viandantes y vehículos.
La ciudad de Cuenca vivió ayer una tarde complicada debido a las condiciones meteorológicas adversas. Las fuertes rachas de viento que azotaron la capital conquense provocaron diversos incidentes en la vía pública, obligando a la movilización de los servicios de emergencia para garantizar la seguridad ciudadana.

Según ha informado la Policía Local de Cuenca, el viento causó estragos en varios puntos de la ciudad. Uno de los sucesos más relevantes fue el desprendimiento de varias planchas de la cubierta del IES Santiago Grisolía, un incidente que requirió una actuación inmediata para evitar daños mayores en las instalaciones educativas y sus alrededores.
Además de los daños en el instituto, las ráfagas provocaron la caída de varias ramas de árboles en diferentes puntos de la carretera de Alcázar. Estos obstáculos en la calzada generaron situaciones de riesgo para el tráfico rodado en una de las vías de acceso a la ciudad.
Intervención de Bomberos y Policía Local
Ante la sucesión de incidentes, fue necesaria la intervención conjunta de los Bomberos y la Policía Local. Los efectivos se desplegaron en las zonas afectadas para asegurar el perímetro, retirar los elementos peligrosos y restablecer la normalidad. El objetivo principal del operativo fue evitar riesgos tanto para los peatones como para los vehículos que circulaban por las áreas afectadas.
Desde los servicios de seguridad recuerdan a la ciudadanía la importancia de extremar la precaución durante estos episodios de viento fuerte, evitando transitar por zonas arboladas o cercanas a edificios en construcción o mal estado para prevenir accidentes.

