El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha justificado este jueves desde Guadalajara su ausencia en la apertura del año judicial como un acto de «lealtad y respeto» al Rey y al Poder Judicial. Feijóo ha asegurado que su presencia no puede «convalidar los ataques y las difamaciones del presidente del Gobierno a los jueces que investigan a su familia».

El líder popular ha calificado la situación actual como una «anomalía jurídica inaceptable» que, según él, «jamás se ha vivido en España». Ha compartido la «incomodidad» de magistrados y fiscales ante la presencia del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, en el acto del Tribunal Supremo mientras está siendo investigado por el propio tribunal. «Esto no ocurre en ningún país de Europa», ha sentenciado.
Un «chantaje independentista»
En el plano económico, Feijóo ha arremetido contra la quita de la deuda a Cataluña, calificándola de «una mentira y un chantaje que imponen los independentistas para que Sánchez pueda seguir siendo presidente». Ha criticado que las comunidades autónomas que han gestionado con rigor, como Castilla-La Mancha, tendrán que «pagar a aquellas que gestionaron con menos».
En este sentido, ha instado directamente al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, a que aclare si está dispuesto a que los castellano-manchegos «financien las deudas que generaron gobiernos separatistas». Feijóo considera que esta medida es la «fase previa al sistema de financiación separatista que está negociando el independentismo con el Gobierno».
Críticas a las prioridades del Gobierno
El presidente del PP ha reprochado al Ejecutivo de Pedro Sánchez sus prioridades de gasto. «Hay dinero para controlar una empresa como Telefónica, controlar los medios, contratar a más de 500 asesores en la Moncloa o para duplicar el presupuesto del CIS», ha enumerado, mientras que «no lo hay para la Ley ELA, ni para la conciliación». «Hay dinero para el independentismo, pero para los españoles solo hay excusas», ha añadido.
Propuestas sociales: escuelas infantiles gratuitas
Frente a ello, Feijóo ha renovado su compromiso con la gratuidad de las escuelas infantiles de 0 a 3 años, una medida que propone cofinanciar al 50% entre el Estado y las comunidades autónomas. Ha recordado que es una promesa que él mismo implementó en Galicia y que Sánchez lleva «incumpliendo seis años».
«Educar a un hijo de cero a tres años no puede ser un problema económico ni una imposibilidad para trabajar», ha subrayado, defendiendo que este derecho será extensivo a toda España cuando llegue al Gobierno.
Finalmente, el líder del PP ha insistido en la necesidad de que la política vuelva a «dar respuesta a los problemas de la gente», mencionando la vivienda, el transporte, las listas de espera sanitarias, la conciliación y la «sangría de natalidad que tiene España».

