Todo se ha consumado. Lo clavan en la cruz y de su costado mana agua y sangre. Ha muerto En el Calvario, y lo bajan del madero tendiéndolo a los pies de los suyos hasta terminar en brazos de la Piedad Madre.

El Santísimo Cristo del Perdón. Una cofradía que comenzó en el año 1902, si bien como una sección del Cristo del Amparo consiguiendo su independencia cuatro años más tarde.

Tras la Exaltación, el Cristo de Marfil del siglo XIV y regalada en 1731 por don Juan Cerdán de Landa. Desfila al amparo de una de las cofradías con más solera en nuestra Semana Santa. La del Cristo de la Agonía que quedó constituida en 1715 por sastres y cordoneros aunque quedara al cuidado de los estudiantes del seminario.

Bajo la Luz se agrupaban tejedores y laneros antes del año 1700. Es el Cristo de la Luz que inauguró esta procesión del mediodía por lo que le corresponde la presidencia del desfile junto a La Lanzada.

El Cristo de la Salud representa el momento en el que, el cuerpo muerto es descendido de la cruz. Hasta mediados del siglo XVIII, el gremio de carniceros mantuvo la hermandad del Cristo de las Tres Manos llamada así porque, en su costado, aparecían cuatro dedos de una mano izquierda. Luego, a finales del XIX, se fundaría la Cofradía del Santisi o Cristo de la Salud y, entre ambas, se fundaría la actual Cofradía en 1869.

Pasará el Descendido que desfiló, por vez primera, en 1976 y la Virgen de las Angustias cuya devoción, recogida en los tempos, es antiquísima al existir, en 1607, su propio Cabildo en el convento de los Trinitarios. Una Hermandad dedicada a nuestra Patrona no existió hasta 1905 aunque, la actual, arranque en los años veinte del pasado siglo. Tras la Guerra, esta  Hermandad estuvo unida, hasta 1955, a la de la Virgen de la Amargura con San Juan Apóstol: “Mi Niño, ¿qué te han hecho que te han dejado los ojos sin estrellas, sin miel los labios…?