El Templete del parque de La Concordia volvió a vibrar este martes con el XXXV Concurso de Charangas de Guadalajara, una cita ya emblemática dentro del programa de Ferias y Fiestas, que reunió a agrupaciones musicales llegadas desde distintos puntos de España, representando a las peñas de la ciudad en un ambiente de fiesta, color y complicidad.

Organizado por la Peña Agapit@s, el certamen se ha consolidado como símbolo de alegría y hermanamiento entre peñas, y este año ha contado con la presencia de la alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, acompañada por varios concejales del equipo de Gobierno, que no quisieron perderse esta celebración tan popular.
Desde primera hora de la tarde, cientos de personas que prolongaron el animado tardeo del vermú solidario o el reposo de la paella de peñas, enlazaron con el concurso de charangas en una jornada que fue creciendo en público, intensidad y emoción.
La gran vencedora de esta edición fue la charanga La Sandía, de la peña Fugitivos, originaria de Brihuega, que se alzó con el primer premio, entre las doce charangas participantes, gracias a una actuación marcada por la frescura, el ritmo y una energía contagiosa que conquistó al público desde los primeros compases.
El jurado valoró especialmente la capacidad de conexión con los asistentes, la originalidad de los arreglos musicales y la acertada puesta en escena, en una jornada que volvió a demostrar que la música de charanga sigue siendo uno de los motores más potentes de las fiestas populares.
Las charangas son, en esencia, música viva, que se adapta al entorno con sus instrumentos de viento y percusión, que responde al ánimo del público y que convierte cualquier rincón de Guadalajara en un escenario improvisado con su estilo cercano y desenfadado. En ellas conviven la tradición y la modernidad, el humor y la emoción, el arte y la calle.

