Las fuertes rachas de viento que castigan la capital conquense han desencadenado un aluvión de incidencias durante la jornada, manteniendo al Servicio Municipal de Bomberos del Ayuntamiento de Cuenca trabajando a pleno rendimiento. Los efectivos se han visto obligados a desplegarse por múltiples barrios de la ciudad para asegurar zonas de riesgo, retirar obstáculos de la vía pública y evitar daños personales o materiales mayores.
El temporal ha golpeado con especial dureza el arbolado urbano y el mobiliario público en vías principales y zonas verdes emblemáticas. En estos momentos, el operativo continúa abierto y los bomberos siguen interviniendo en distintos puntos de la ciudad para restablecer la normalidad.

Las actuaciones confirmadas hasta el momento reflejan la magnitud del impacto en el casco urbano:
Los bomberos han retirado un árbol caído en el número 27 de la avenida Reyes Católicos.
Un cartel de fachada ha requerido labores de aseguramiento en la misma avenida Reyes Católicos.
Otro árbol se ha desplomado sobre la vía en el número 2 de la ronda del Manantial.
El vendaval ha dañado el mástil de la bandera situada en la plaza de la Hispanidad.
El tejado del kiosko ubicado en el parque del Huécar ha sufrido un desprendimiento.
Un ejemplar arbóreo ha caído bloqueando el paso en la zona estrecha del barrio de Santa Teresa.
La zona de la pasarela que une el Júcar y el Huécar ha registrado un desprendimiento de terreno y la caída de otro árbol.
Los efectivos han tenido que sanear una cornisa inestable en la calle Joaquín Rodrigo.
Una marquesina de autobús ha resultado afectada por las ráfagas en la calle Río Gritos.
La calle Cantera ha registrado también el derribo de un árbol sobre la calzada.
Contexto y evolución local
Consultando la hemeroteca de Liberal de Castilla del último año, esta situación no es un hecho aislado en la capital. Durante el pasado invierno, los temporales de viento ya obligaron al consistorio a precintar temporalmente los parques de la ciudad y dejaron un rastro idéntico de ramas partidas e incidencias estructurales.
La avenida Reyes Católicos y el entorno de las hoces del Júcar y el Huécar se consolidan como los puntos más vulnerables del entramado urbano ante estos fenómenos meteorológicos. La recurrencia de estas intervenciones demuestra una evolución en el impacto de los temporales, que han pasado de ser episodios excepcionales a convertirse en un patrón habitual que pone a prueba el estado de las cornisas antiguas y del arbolado de gran porte en Cuenca.

