La humanización de la estancia hospitalaria en Guadalajara da un paso más allá de las paredes de cristal de su centro sanitario. Si durante el último año hemos seguido de cerca cómo el Equipo de Atención Educativa Hospitalaria y Domiciliaria (EAEHD), conocido cariñosamente como ‘La Pecera’, ha consolidado su papel como refugio emocional para los más pequeños, esta semana el proyecto evoluciona hacia una vertiente sonora e interactiva. La llegada de ‘Cuentos por teléfono’ no es solo una actividad lúdica, sino una extensión del compromiso del Hospital Universitario de Guadalajara por combatir la soledad del menor convaleciente, incluso cuando este ya ha recibido el alta pero sigue su recuperación en casa.

De la atención en el aula a la compañía en el auricular
Históricamente, el trabajo de las aulas hospitalarias en Guadalajara se ha centrado en mantener el ritmo académico y anímico de los niños ingresados. Sin embargo, esta nueva iniciativa, subvencionada por el Ministerio de Cultura, introduce un factor diferencial: la interacción oral a distancia. A través de llamadas personalizadas, las narradoras Aurora Maroto y Mar del Rey se convierten en el hilo conductor entre la realidad del hospital y el mundo de la imaginación.
A diferencia de otras actividades de lectura pasiva, este formato permite que los pequeños de Guadalajara puedan conversar e interactuar con la historia, lo que genera un impacto directo en su estado anímico. La evolución de este servicio es clara: no se limita al niño que ocupa una cama en el complejo hospitalario, sino que se extiende al seguimiento educativo domiciliario, alcanzando a aquellos menores que, por su situación de salud, deben permanecer en sus hogares de la provincia.
Un calendario de historias hasta junio
La implementación de este programa, que cuenta con la colaboración del Servicio de Apoyo Educativo Domiciliario (SAED) y las Aulas Hospitalarias de Madrid, ya ha comenzado a dar sus primeros frutos en Guadalajara. Los niños y niñas que lo soliciten previamente podrán disfrutar de estos «momentos mágicos» hasta el próximo mes de junio.
Esta iniciativa refuerza la trayectoria de ‘La Pecera’ en su misión de mejorar la experiencia de los pacientes pediátricos. Al integrar la voz como herramienta de acompañamiento, el Hospital Universitario de Guadalajara no solo busca fomentar la lectura entre los vecinos más jóvenes, sino también mitigar el impacto psicológico que supone la estancia hospitalaria o la convalecencia prolongada, aportando una sensación de cercanía y normalidad en un entorno de incertidumbre.

