El Júcar está mostrando su cara más fea a su paso por Cuenca estos días. Tras la riada que marcó datos históricos los días 18, 19 y 20 del pasado mes de diciembre, las aguas han escupido plásticos y porquería que las personas han ido arrojando río arriba dañando visiblemente la calidad ambiental y paisajística de la zona.

Las fotos, cedidas por la periodista Esther Palenciano, muestran claramente el impacto que provocan dichos plásticos en Cuenca capital.

Hay que recordar que debido a la riada el Ayuntamiento de Cuenca tuvo que cortar todos los accesos peatonales a las zonas de la ribera del río Júcar a su paso por la capital. Además, se ha cortado también el acceso al Casco Antiguo por el Camino de San Isidro.