Entrar o salir en el parking del Hospital Universitario de Guadalajara –que Page privatizó-, además de caro, es una odisea diaria para los usuarios que se ven obligados a ‘hacer cola’ a la entrada o salida del aparcamiento. Es una ‘ratonera’ para los conductores y acompañantes, que tienen que salir andando de los vehículos si quieren llegar a tiempo a las consultas.

Acceso al parking del Hospital de Guadalajara, hoy mismo
• La ‘odisea’ de entrar y salir al aparcamiento que Page privatizó –con colas habituales que en ‘hora punta’ son insoportables- se suma a los problemas derivados de la pésima gestión sanitaria del Gobierno regional: listas de espera interminables, instalaciones en total decadencia y transporte sanitario caótico

Así se lo están haciendo saber muchos de los ‘sufridos’ usuarios a los responsables el Partido Popular de Guadalajara, que en reiteradas ocasiones se han hecho eco del malestar, y han denunciado la situación de la atención sanitaria en Guadalajara, donde las listas de espera no paran de crecer –incluso más de dos años para algunas intervenciones quirúrgicas-; la ampliación del centro hospitalario sigue siendo una quimera; y el transporte sanitario se presta en unas condiciones infrahumanas para los pacientes y de total precariedad laboral para los trabajadores –que han anunciado movilizaciones para esta misma semana-.

“Si vas con coche al Hospital de Guadalajara, hay que ir con la cartera llena y armado de paciencia”, asegura el diputado regional del PP por Guadalajara, Lorenzo Robisco, que conoce bien las ‘complicaciones añadidas’ que supone intentar acceder al recinto del complejo hospitalario, y tiene muy claro que el responsable de esta lamentable situación tiene un nombre propio: Emiliano García-Page.

“La gestión sanitaria de su gobierno está siendo un desastre, y además, en Guadalajara, esto incluye la gestión del nuevo parking de gestión privada, el más caro de España en un Hospital”, apunta Robisco, que calcula que este aparcamiento cuesta 50 euros a la semana para, por ejemplo, una persona con un familiar ingresado que tenga que ir cada día a acompañar al paciente.

En ese aparcamiento tan caro, además de pagar, los usuarios sufren los atascos en las salidas, las entradas, en el interior, y hasta en el cajero automático son habituales las colas.

“Esto es lo que tenemos en Guadalajara por ‘obra y gracia’ de Page: un Hospital del ‘tercer mundo’, un transporte sanitario caótico y unos servicios adicionales que tienen de lujo sólo el precio”, lamenta el diputado popular.