La Consejería de Desarrollo Sostenible, a través de la Dirección General de Medio Natural y Biodiversidad, ha abierto este 31 de marzo de 2026 un periodo de información pública de quince días para el proyecto de decreto que aprueba el Plan de recuperación de la alondra ricot (Chersophilus duponti). Este documento legal declara a la especie «en peligro de extinción» dentro del Catálogo Regional de Especies Amenazadas y delimita de forma oficial las zonas sensibles y áreas críticas para su supervivencia en Castilla-La Mancha.

La medida tiene un impacto territorial directo en decenas de términos municipales de Cuenca y Guadalajara, cuyas parcelas figuran en el anexo de recintos afectados por el plan. En la provincia de Cuenca, el catálogo de áreas críticas y de importancia abarca localidades como Carboneras de Guadazaón, Pajarón, Cardenete, Villar del Humo, Moya, Landete, Saelices, Uclés, Valera de Abajo y Zafra de Záncara.
Por su parte, en la provincia de Guadalajara, la delimitación se extiende por subpoblaciones clave que incluyen a Castilnuevo, Anguita, Esplegares, Hiendelaencina, la zona de Hinojosa-Embid (Molina de Aragón, Tortuera, Tartanedo), el entorno del río Gallo, Maranchón, Atienza, Sigüenza y múltiples pedanías de la Sierra Norte y el Señorío de Molina. El objetivo de este trámite es permitir que cualquier persona física, jurídica, asociación o entidad local implicada pueda examinar el expediente y formular las alegaciones u observaciones que considere pertinentes antes de la aprobación definitiva de la norma.
Evolución y contexto: el blindaje de la biodiversidad regional
La catalogación y protección del hábitat de la alondra ricot consolida la estrategia de recuperación de la fauna vulnerable que Castilla-La Mancha viene impulsando durante el último año. La intervención institucional sobre los ecosistemas amenazados ya dio un paso significativo el pasado mes de diciembre de 2025, cuando la Junta promovió la llegada de caballos salvajes de Przewalski a la finca pública ‘La Campana’, ubicada en Checa (Guadalajara). Esta acción se ejecutó con el objetivo directo de recuperar funciones ecológicas esenciales en el Alto Tajo y reforzar el compromiso de la región con las especies en riesgo.
El reto de integrar estas normativas de protección con el desarrollo local es un tema central en la agenda pública de ambas provincias. Precisamente, el difícil equilibrio entre el desarrollo socioeconómico humano y los objetivos de conservación medioambiental centró a mediados de este mes de marzo las conferencias de la Real Academia Conquense de Artes y Letras (RACAL) en Cuenca, enfocadas en la drástica pérdida de biodiversidad de otras especies clave como los buitres. Con la activación del trámite de audiencia para la alondra ricot, la administración regional suma una nueva herramienta legal para frenar la desaparición de especies vulnerables, aportando garantías de supervivencia en los hábitats críticos de Cuenca y Guadalajara.

