El Seminario de Literatura Infantil y Juvenil de Guadalajara (SLIJ) está avanzando en el diseño y la programación del Maratón de los Cuentos contemplando tres diferentes escenarios de evolución de la pandemia de la Covid-19, que ha obligado a aplazar esta 29ª edición hasta los días 25, 26 y 27 de septiembre, cuando en circunstancias habituales se habría celebrado el tercer fin de semana de junio, justo dentro de un mes.

El Maratón de los Cuentos avanza en la programación contemplando tres contextos diferentes según la evolución de la pandemia“En una situación normal, hoy 19 de mayo estaríamos presentando la programación de una nueva edición ante los medios de comunicación y abriendo las inscripciones por teléfono para poder contar un cuento en el Palacio del Infantado”, explica la presidenta del SLIJ, Concha Carlavilla, en referencia a la ya tradicional rueda de prensa que la organización ofrece todos los años en la Biblioteca de Guadalajara un mes antes de que arranque una nueva cita; a la vez que agradece el respaldo de las administraciones colaboradoras, en especial el Ayuntamiento de Guadalajara, la Junta de Castilla-La Mancha y la Diputación Provincial.
En las últimas semanas, la Junta Directiva del Seminario de Literatura está manteniendo encuentros telemáticos y avanzando en la programación, pero “con muchas incertidumbres y precauciones, derivadas de la impredecible evolución que puede tener la pandemia de aquí a finales de verano”. De hecho, se barajan tres contextos diferentes en los que el formato del Maratón se adaptaría necesariamente a las medidas de excepción existentes.

El mejor de los escenarios posibles, que resultaría ideal, pasaría por que remitiese absoluta o casi totalmente la presencia del coronavirus en nuestras vidas y que el Maratón, aun con ciertas medidas de precaución y seguridad, pudiese realizarse de forma física y muy similar a una edición convencional en el Palacio del Infantado.

Otro contexto pasa por idear un Maratón de los Cuentos en el que pudiese mantenerse parte de la programación, especialmente la sesión ininterrumpida de cuentos narrados en un escenario principal, pero con una considerable reducción de espacios y horarios que obligaría a sustituir gran parte de esta actividad con formatos virtuales, además de extremar al máximo las medidas de precaución, afectando necesariamente a los aforos.
Por último, el peor de los escenarios -que también hay que considerar- pasaría por la imposibilidad de celebrar un Maratón con actividad presencial, si no se producen avances respecto a la situación actual. Esto mismo ya lo sufrió el Seminario de Literatura con la celebración del Día Mundial de la Poesía, en la primera semana de estado de alarma y confinamiento total, cuando tuvo que cancelar la programación elaborada e improvisar una jornada de poesía en redes sociales y balcones, con un gran éxito de respuesta. También en este caso, los formatos virtuales resultarían imprescindibles para poder “disfrutar de un Maratón de circunstancias”.

Sin monucuentos ni conferencias

En cualquiera de los casos, la organización ha decidido ya prescindir para esta edición de algunos espacios clásicos de la programación que se llevan a cabo bajo techo, como las conferencias y los ‘monucuentos’, sesiones de narración oral para público familiar o adulto en monumentos de la ciudad, que incluye espacios tan reducidos como el Salón Chino del Palacio de La Cotilla o la Cripta de San Francisco.

La evolución de la pandemia en las próximas semanas orientará a la organización en el diseño del formato que pueda tener el 29 Maratón de los Cuentos, con aspectos tan importantes como la ubicación definitiva del escenario principal, la cantidad de horas de programación o las actividades paralelas, sobre las que aún no se han adoptado decisiones definitivas.

Un banco de cuentos grabados

Pensando en los casos en que el Maratón tenga que adaptarse a formatos semipresencial o totalmente virtual, el Seminario aprovecha para anunciar una línea de cooperación de las personas amantes de los cuentos y de la cita. Se trata de crear un banco de cuentos grabados y enviados por los propios contadores anónimos y profesionales. En los próximos días se anunciará esta campaña con la explicación concreta de sus objetivos y el diseño de unas indicaciones para quienes quieran participar en ella.

 
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