El río supera el umbral naranja y se estabiliza cerca de los 200 m³/s, mientras el embalse de La Toba alcanza su cota máxima de este episodio.
El río Júcar atraviesa horas críticas a su paso por la capital conquense. Según los últimos datos registrados por el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH), el caudal ha experimentado una crecida vertical en las últimas 36 horas, situándose al borde del escenario de alerta roja.

El Júcar, al límite de los 200 m³/s
Los datos de la estación de aforo EA 32 en Cuenca muestran una tendencia ascendente ininterrumpida desde la madrugada del pasado martes 10 de febrero.
Evolución de la crecida: El río comenzó la jornada del día 10 con un caudal aproximado de 65 m³/s. En apenas unas horas, superó el umbral amarillo (70 m³/s) y continuó su ascenso hasta rebasar el nivel naranja (110 m³/s) hacia el mediodía del mismo martes.
Situación actual: Durante la mañana de este miércoles 11 de febrero, el caudal se ha estabilizado en valores muy próximos a los 195 m³/s, rozando peligrosamente la línea roja de alerta fijada en los 200 m³/s. La gráfica muestra una ligera estabilización en la punta de la crecida, aunque los niveles se mantienen extraordinariamente altos.
El embalse de La Toba contiene la avenida
Aguas arriba, el embalse de La Toba ha jugado un papel crucial en la laminación de esta avenida. Las gráficas de volumen y cota reflejan el llenado progresivo del pantano durante este episodio:
Aumento de reservas: El volumen embalsado ha pasado de cifras cercanas a los 8,8 hm³ al inicio del episodio (madrugada del 10 de febrero) hasta estabilizarse en torno a los 10,4 hm³ en la mañana del día 11.
Cota de embalse: El nivel del agua ha subido más de un metro, pasando de la cota 1.155,60 m.s.n.m. hasta alcanzar un techo técnico en los 1.156,85 m.s.n.m. durante la madrugada del miércoles, momento a partir del cual la curva de llenado se ha aplanado, sugiriendo que el embalse ha alcanzado un punto de equilibrio entre las entradas y las salidas.

