Los estudiantes del Ciclo de Grado Superior de Energías Renovables del IES Luis de Lucena en Guadalajara cuentan desde este lunes con una pieza clave para su formación práctica: la góndola de un aerogenerador real. La empresa Naturgy ha formalizado hoy la cesión de este equipo, situado habitualmente tras las palas y que alberga el generador y los sistemas de control, para que los alumnos aprendan el funcionamiento de las instalaciones sin salir del aula. El consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, ha visitado el centro junto a representantes de la compañía para presentar este nuevo recurso didáctico.

La llegada de este material responde a un convenio de colaboración entre el Gobierno autonómico y Naturgy Renovables diseñado para mejorar la preparación técnica de los jóvenes. Actualmente, los seis ciclos formativos vinculados a las energías limpias en Castilla-La Mancha registran una tasa de inserción laboral que alcanza el 70%, sumando más de 400 vacantes ofertadas solo en este curso. La necesidad de reducir la dependencia de los combustibles fósiles asegura una demanda constante de profesionales cualificados para operar la amplia red de parques de la región.
La repotenciación eólica como motor educativo
Tal y como ha venido documentando Liberal de Castilla durante el último año, el mapa energético del territorio atraviesa una importante fase de actualización tecnológica. La donación de esta góndola al instituto alcarreño deriva directamente de los recientes procesos de repotenciación de parques eólicos que Naturgy está ejecutando. Esta estrategia industrial consiste en desmantelar los primeros aerogeneradores instalados hace décadas para sustituirlos por turbinas más modernas, eficientes y potentes.
La reutilización de estas piezas obsoletas para el mercado, pero vitales para la enseñanza, cierra el círculo de la renovación energética. Mientras los parques sobre el terreno se modernizan, los componentes retirados sirven ahora en Guadalajara para instruir a la próxima generación de técnicos de mantenimiento y operación. De este modo, la evolución de las infraestructuras locales nutre directamente a la Formación Profesional, garantizando que el alumnado conozca de primera mano la maquinaria que sostiene el empleo verde en la comunidad.

