Cerca de 90 profesionales de las viviendas de mayores de la provincia de Cuenca han participado en las jornadas de formación continua que ha organizado el Gobierno regional los días 21 y 22 de noviembre en Cuenca capital con objeto de continuar mejorando la calidad del servicio que se ofrece en estos recursos.

El Gobierno regional forma a 90 profesionales de las viviendas de mayores de Cuenca con objeto de continuar mejorando el servicio
 El delegado de la Junta en Cuenca, Ángel Tomás Godoy, destaca la importancia de este recurso permite a las personas mayores seguir residiendo en sus pueblos y contribuye a la generación de empleo en el medio rural, sobre todo femenino.

El delegado de la Junta, Ángel Tomás Godoy, ha destacado la alta participación de estas profesionales, pues “demuestra el gran interés y motivación que tienen por prestar un servicio de gran calidad a los residentes”.

Godoy, que participó en la jornada celebrada el pasado jueves junto a la directora provincial de Bienestar Social, Amelia López, y la jefa del Servicio de Mayores y Personas con Discapacidad, Juana Martínez; ha explicado que en la provincia de Cuenca hay 61 viviendas de mayores que cuentan con un total de 599 plazas disponibles. Actualmente la ocupación ronda el 90%.

“Un recurso que – según el delegado- permite a las personas mayores de nuestra provincia seguir residiendo en sus pueblos y contribuye a la generación de empleo, sobre todo femenino, por lo que evitan que se marche población y fomentan el desarrollo de las zonas rurales”.

Las viviendas de mayores son un recurso de alojamiento y convivencia con una gran aceptación en Castilla- La Mancha. Los usuarios de estos servicios son personas mayores que pueden mantener ciertos niveles de autonomía y que desean permanecer en su entorno habitual y con su red de apoyo social. Se trata de un grupo pequeño de convivencia donde se promueve la autonomía personal y se evita la soledad.

Las entidades locales son las titulares de este recurso y cuentan con la financiación económica de la Junta de Comunidades de Castilla- La Mancha para soportar los gastos de mantenimiento y de personal.

Estos centros cuentan con un equipo de profesionales de atención directa, gobernanta y auxiliares, que con su trabajo facilitan la vida a los residentes. Además de las tareas de cuidado doméstico (cuidado del centro, preparación de alimentos…), prestan una atención integral que favorece el desarrollo personal, la convivencia y la integración de los mayores en el entorno social.

Para ello es necesario que estén profesionalmente cualificadas y la Junta de Comunidades de Castilla- La Mancha, a través de la Consejería de Bienestar Social, facilita jornadas de formación para estas trabajadoras, dentro del Programa de Formación Continuada para las Viviendas de Mayores de la Región.

Estas jornadas formativas se organizan anualmente con el fin de promover que estas trabajadoras puedan adquirir los conocimientos, habilidades y actitudes necesarias para el desarrollo óptimo de su prestación. Otro de los objetivos que se persigue es que puedan disponer de un espacio para la puesta en común de los problemas y dificultades que se presentan con más frecuencia en estos centros, aportando apoyo a su quehacer diario, pautas que favorecen el bienestar de los residentes y las buenas relaciones personales y laborales.

Las sesiones están dirigidas por profesionales del Servicio de Apoyo a la Viviendas de Mayores, recuperado en esta legislatura, que además de la intervención directa con los residentes, organizan la formación y orientación a los equipos de trabajo.

Al finalizar la jornada, junto con el  certificado de asistencia, se entregó un ejemplar de la “Guía de apoyo a personas cuidadoras” a todas las participantes. Esta guía se basa en el Modelo de Atención Integral y centrada en la persona que el Gobierno Regional sigue en la atención a los mayores.

El acceso a las Viviendas de Mayores se realiza a través de los Servicios Sociales de Atención Primaria. Las personas solicitantes tienen que cumplir una serie de requisitos, como tener 60 años o más, estar empadronado en Castilla- La Mancha o ser originario de ella y contar con un determinado nivel de autonomía. En la atención integral de la persona se coordinan e implican los recursos sociales y sanitarios de la localidad.