El Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de la Consejería de Sanidad, está desarrollando diferentes acciones de difusión y sensibilización en profesionales clave implicados en la prevención y abordaje del suicidio y en la ciudadanía en general, con el fin de mejorar su conocimiento, tal y como ha indicado hoy la directora gerente del SESCAM, Regina Leal, durante la inauguración del curso ‘Prevención e intervención en conducta suicida’.

El Gobierno de Castilla-La Mancha desarrolla diferentes acciones de difusión y sensibilización para la prevención y abordaje del suicidio
La directora gerente del SESCAM, Regina Leal, ha participado hoy en la inauguración del curso de verano ‘Prevención e intervención en conducta suicida’, en el que ha señalado que la concienciación, la formación en las señales de alerta y en el manejo de la conducta suicida, así como desestigmatizarlo, son algunas de las aportaciones que podemos hacer entre todos.

Leal, que ha estado acompañada por el delegado del Rector para las Ciencias de la Salud, José Moncho, la decana de la Facultad de Enfermería y Fisioterapia, Asunción Ferri y por los organizadores del curso, Jorge Javier Ricarte y Beatriz Vallejo, ha recordado algunos datos que revelan la importancia de este problema de salud pública, como el hecho de que cada cuarenta segundos fallece una persona en el mundo por esta causa, lo que ha llevado a la OMS a otorgar a la prevención del suicidio alta prioridad en la agenda mundial de salud pública.

En 2017, ha explicado, en Castilla-La Mancha fallecieron 157 personas, una cada dos días, y en España casi 3.700, una cada dos horas, lo que ha convertido al suicidio en la primera causa de muerte no natural en el país, y la segunda causa de muerte en general entre los jóvenes de entre 15 y 30 años. Se trata, según ha dicho, de un fenómeno que además produce un “brutal impacto” en los supervivientes, familiares y personas cercanas, y que afecta de forma significativa a todo el entorno, y a la sociedad en general.

En este sentido, ha señalado que el Gobierno de Castilla-La Mancha se ha tomado muy en serio esta realidad y ha comenzado a actuar, sentando las bases de lo que esperan sea en un futuro muy presente una herramienta básica para prevenir y evitar los casos de suicidio. “Nuestro deber y nuestro compromiso como Administración, pero también como ciudadanos, es aunar esfuerzos para que nuestra sociedad afronte esta realidad”, ha afirmado.

Así, ha recordado que el Plan de Salud Mental 2018-2025 incluye una línea estratégica fundamental para el abordaje y la prevención del suicidio para cuya definición se ha contado con la colaboración de más de 60 personas de distintos ámbitos y que plantea acciones complementarias, creando sinergias entre los distintos actores implicados en esta tarea.

“Creo que podemos estar orgullosos de contar con una de las estrategias más completas del país que, a pesar de su escaso recorrido -apenas dos años-, son ya muchas las acciones puestas en marcha siguiendo las recomendaciones internacionales, orientadas a la prevención universal, toda la población, selectiva, con grupos de vulnerables, e indicada, con personas en las que se detecta el riesgo”, ha apuntado.

Acciones en marcha

Entre las acciones dirigidas a la prevención universal, ha mencionado la creación de un espacio en la web del SESCAM con información preventiva y sobre acceso a servicios; la elaboración y difusión de una guía de recomendaciones para profesionales de la información y la próxima creación de un observatorio para velar por el cumplimiento de recomendaciones internacionales en cuanto a comunicaciones relacionadas con suicidio en Castilla-La Mancha.

También se ha empezado a colaborar con el sector educativo en programas para ayudar a fortalecer los factores de protección en población infanto-juvenil, para que puedan hacer frente a situaciones difíciles, además de promover la investigación y generación del conocimiento en relación con la prevención del suicidio.

En cuanto a las acciones dirigidas a la prevención selectiva, está previsto el desarrollo de protocolos de detección y manejo de la conducta suicida en diferentes ámbitos, y se está haciendo un especial esfuerzo de coordinación para la puesta en marcha de intervenciones preventivas en grupos de especial riesgo, como la población infanto-juvenil. Así, ya se ha elaborado y próximamente se difundirá una Guía de recomendaciones dirigida al ámbito educativo.

También se están desarrollando acciones formativas para profesionales de diferentes ámbitos, como servicios sociales, socio-sanitarios y educativos, especialmente para la mejora de la prevención detección y atención con menores y personas mayores en situación de vulnerabilidad.

Respecto a las acciones de prevención indicada, con personas con factores de riesgo específico de vulnerabilidad, se está dedicando un especial esfuerzo en la capacitación de profesionales sanitarios, de cara a la mejora de la prevención, detección y manejo de la conducta suicida. Ya se han realizado cursos de formación a primeros intervinientes, específicamente profesionales de Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario (GUETS), de Atención Primaria, de Atención Hospitalaria, profesionales de salud mental y residentes de salud mental.

Los conocimientos derivados de todas estas acciones formativas se reunirán en un manual de formadores que se halla en estos momentos en fase de revisión, y que se editará el año que viene. Además, el año pasado se difundieron también guías con recomendaciones para profesionales de Atención Primaria y se ha implantado un cuestionario de cribado de psicopatología y riesgo de suicidio en el programa informático de este nivel asistencial.

Por último, la directora gerente del SESCAM ha considerado clave la colaboración entre el Servicio Regional de Salud y la Universidad de Castilla-La Mancha en este ámbito, como agentes generadores e impulsores de conocimiento, de ahí su agradecimiento a la institución académica por promover estilos de vida saludables y contribuir a la prevención de los problemas de salud.

“La concienciación, la formación en las señales de alerta y en el manejo de la conducta suicida, desestigmatizar el suicidio y la enfermedad en general, son algunas de las aportaciones que podemos hacer entre todos”, ha concluido.