La Policía Local de Cuenca ha denunciado esta mañana un nuevo episodio de vandalismo tras la aparición de la señalización de Las Angustias arrojada en la ladera del cauce del río Júcar. El suceso ha obligado a movilizar un operativo especial compuesto por el Servicio de Bomberos y la grúa municipal para poder recuperar y retirar el panel de la zona escarpada. Desde la jefatura policial advierten que la alteración o retirada de las señales supone un riesgo directo para la seguridad y está lejos de ser una simple broma. Además, recuerdan que la movilización de estos recursos de emergencia genera un gasto innecesario que repercute directamente en los bolsillos de todos los contribuyentes. Ante esta situación, las autoridades piden colaboración y responsabilidad cívica para frenar este tipo de conductas que perjudican al conjunto de la ciudadanía.

Este incidente se suma al continuo historial de daños contra el mobiliario urbano que la capital conquense viene registrando y que afecta directamente al mantenimiento del espacio público. Tal y como documenta el archivo histórico de Liberal de Castilla, el vandalismo recurrente en zonas de alto valor patrimonial y paisajístico obliga periódicamente a las arcas municipales a desviar fondos y efectivos para tareas de reposición. La evolución de estos actos incívicos, especialmente en los delicados entornos de las hoces, muestra una tendencia preocupante que no solo degrada la imagen de Cuenca, sino que bloquea a equipos de emergencias que podrían ser vitales para otras incidencias simultáneas.
