El alcalde de Cuenca, Darío Dolz, y el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, han aprobado el Plan Específico de Colaboración y Coordinación para la Semana Santa 2026. El operativo conjunto está diseñado para gestionar el impacto demográfico en la capital, que pasará de 55.000 a 110.000 habitantes desde la tarde del Miércoles Santo hasta el Domingo de Resurrección.
Como principal medida de seguridad, el Ayuntamiento restringirá el aforo de la Plaza Mayor a un máximo de 8.000 personas durante los momentos de mayor aglomeración: el Domingo de Ramos y la madrugada del Viernes Santo. El control de estas zonas contará con la intervención directa de las Unidades de Intervención Policial (UIP) y de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía Nacional, sumado a los controles de acceso perimetral de la Guardia Civil, efectivos de la Policía Local y refuerzos de seguridad privada.

El plan local, que este año se adapta a la nueva nomenclatura de emergencias fijada en el Real Decreto 523/2023, incluye un despliegue preventivo en el Casco Antiguo. El barrio del Castillo contará con presencia del Cuerpo Municipal de Bomberos y un punto de Cruz Roja, que posteriormente se trasladará a la Plaza de la Constitución en la madrugada del Viernes Santo. En ambas ubicaciones operarán los Puntos Violeta gestionados por Cruz Roja Juventud y apoyados por el Instituto de la Mujer. De forma paralela, Urbanismo y Bomberos han ejecutado labores previas de revisión en pavimentos, alcantarillado y cornisas a lo largo de los recorridos procesionales para garantizar las vías de evacuación.
Evolución del operativo de seguridad
La hemeroteca de Liberal de Castilla documenta cómo el blindaje del Casco Antiguo ha escalado en complejidad logística durante los últimos años para dar respuesta a la masificación de eventos como Las Turbas. La adaptación a la nueva normativa nacional de protección civil adelantada por Dolz fue testada esta misma semana en Cuenca mediante un macro simulacro de emergencias enfocado precisamente en los riesgos de la alta afluencia.
El dispositivo aprobado para 2026 consolida herramientas operativas que comenzaron como refuerzos experimentales en ediciones recientes, como el despliegue táctico de las unidades UPR y la ubicación estratégica de los Puntos Violeta en la Plaza de la Constitución. Su integración definitiva demuestra la evolución técnica de un plan estructuralmente indispensable para sostener una celebración de Interés Turístico Internacional en una trama urbana de extrema complejidad orográfica.

