A preguntas de los medios de comunicación durante una comparecencia sobre otros asuntos, el concejal de Infraestructuras del Ayuntamiento de Guadalajara, Santiago López Pomeda, ha aclarado la situación de las obras del Centro Social de la calle Venezuela y las inversiones previstas en el entorno del barrio de la Colonia Sanz Vázquez y Era del Canario. El edil ha comenzado su intervención reprochando al concejal socialista Alberto Rojo su “oportunismo político” y la difusión de información “contraria a los hechos conocidos”, al tiempo que ha recordado que no presentó propuestas para este barrio en las enmiendas a los Presupuestos 2026.

Resolución del contrato por incumplimiento y nueva licitación
López Pomeda explicó que el Ayuntamiento se ha visto obligado a resolver el contrato de las obras de los centros sociales de Venezuela y Adoratrices debido al incumplimiento de la empresa adjudicataria. “Dicho proceso está en curso e incluye las penalizaciones correspondientes y la ejecución de garantías. De forma paralela, el área de Infraestructura ya trabaja en una nueva licitación para retomar los trabajos cuanto antes”.
El concejal recordó que “el año pasado se puso en marcha la mayor inversión en centros sociales de la ciudad, con más de 3 millones de euros destinados a su renovación integral”, lo que ha permitido finalizar la mejora de los centros Cifuentes, Amistad y Alamín, quedando pendientes Venezuela, Adoratrices y Casas del Rey.
Más de 786.000 euros de inversión ya comprometida
La inversión asegurada para los centros sociales de Avenida Venezuela y Defensores–Adoratrices asciende a 516.000 euros. Al sumarse la actuación prevista en Casas del Rey, el montante global destinado a este ámbito alcanza los 786.000 euros.
“Hay inversión, hay compromiso y hay un plan claro para que este barrio disponga de equipamientos renovados y plenamente funcionales”, afirmó el concejal.
López Pomeda adelantó también que, atendiendo a las peticiones vecinales, el Ayuntamiento prevé instalar un vallado perimetral en el Centro Social de la calle Venezuela al finalizar la obra, con el objetivo de impedir accesos no autorizados y evitar usos indebidos del recinto.
“Queremos garantizar que, cuando reabra, el edificio esté protegido y se utilice exclusivamente para su actividad social”, señaló.
Llamamiento final a la responsabilidad política
El concejal concluyó reiterando que el proceso de resolución del contrato y la nueva licitación “fueron explicados públicamente en el Pleno del pasado 28 de noviembre” y son plenamente conocidos por la oposición.
Por ello, pidió a Alberto Rojo “abandonar el oportunismo político, dejar de generar desinformación y respetar a los vecinos, en lugar de utilizarlos para hacerse una foto”.

